La renovación de aire en la oficina hay que cuantificarla.

La renovación de aire en la oficina hay que dimensionarla para que sea suficiente (Imagen base original de Mila del Monte).

La renovación del aire en los espacios de trabajo ha sido una de las asignaturas pendientes tanto en los proyectos y diseños como en la fase de operación, uso y mantenimiento de los edificios.

Debido a la situación sanitaria de estos últimos meses, la atención hacia la ventilación de los espacios interiores ha crecido mucho, pero se ha caído en el error de pensar que solo haya de existir, cuando es necesario dimensionarla suficientemente para que sea útil.

No basta con que haya ventilación sino que ha de ser suficiente.

La pregunta más habitual últimamente respecto a la ventilación es si la oficina tiene ventanas (ventanas practicables, se entiende), y se tiende a dar por hecho que, si la respuesta es que sí hay, ya con eso fuera bastante.

Hay casos en que en toda la oficina hay una o unas pocas ventanas que se abren un poco, y es un gran error pensar que con eso estás consiguiendo renovar el aire de tu oficina.

Sin hacer muchas ecuaciones diferenciales ni cosas así, está claro que no es lo mismo poder abrir 50m2 de ventanas en una oficina que abrir 1m2 para renovar aire.

No confundas ventilar con climatizar el aire interior.

Ya tenemos algún artículo explicando esto en detalle, pero no está de más recordarlo.

Aquí no se trata de temperaturas ni de grados de humedad (que sería lo relativo a la climatización) sino de cambiar aire contaminado por aire sin contaminar.

El aire interior de la oficina se contamina, y hay que renovarlo.

Por el mero hecho de haber personas en el interior de la oficina, el aire ambiental interior se va contaminando de manera natural.

Es debido al proceso de respiración de las personas, que viene a consistir en inhalar aire lo más limpio posible, dejar en el organismo las partes del aire que son aprovechables y necesarias para las funciones vitales, depositar en el aire (aún en los pulmones) las sustancias que ya no deben estar en el organismo, y exhalar.

Ese aire exhalado ya sale al ambiente cargado con las sustancias que el organismo ha desechado porque ya le son perjudiciales.

Progresivamente, por tanto, la concentración de sustancias nocivas en el aire ambiental del interior de la oficina va siendo más alta, y cada vez se va contaminando más ese aire ambiental.

El hecho de que la temperatura sea más alta o más baja no varía esta circunstancia.

Evidentemente, si hay personas en ese local con alguna enfermedad que se transmita por el aire, los microorganismos que exhala contendrá una cierta concentración de esos microorganismos (quién no ha visto o padecido alguna cadena de catarros en una oficina que empezara con una sola persona y se fuera transmitiendo a todas las demás) al aire ambiente.

Del mismo modo, puede haber partículas de polvo en el ambiente que tampoco son buenas para la respiración.

Además, es muy común que los necesarios productos de limpieza y de desinfección, al hacer su trabajo, emitan algunas sustancias gaseosas durante un tiempo que tampoco conviene respirar y cuya concentración en el ambiente puede llegar a ser alta y hasta molesta sensitivamente.

Pero no porque los productos de limpieza «huelan» se va a dejar de limpiar y desinfectar, pues es muy necesario hacerlo.

Como ves, incluso en espacios interiores en los que los ocupantes estén todos sanos, el aire se va contaminando debido a la propia naturaleza de la respiración.

Por tanto, es necesario renovar el aire, y es algo que durante mucho tiempo se ha dejado bastante de lado, por diferentes motivos, todos ellos erróneos, pues ventilar es muy importante.

Renovar aire es cuestión de caudal.

El aire es una combinación de fluidos en estado gaseoso que forman un gas complejo (el propio aire, vaya), y por tanto se puede hablar de caudales.

Un caudal se puede entender como una cantidad referida a un intervalo de tiempo, en este caso, un volumen por unidad de tiempo (m3/h, por ejemplo).

Así, si tu ventana es más grande, al abrirla es más probable que la cantidad de aire que pase a su través sea más grande que si la ventana fuese de dimensiones más reducidas, aunque no solo importa eso, como veremos en breve.

El aire que entra y el que sale.

Es como esa expresión popular de «las gallinas que entran, por las que salen».

Si tienes que renovar el aire contaminado con aire no contaminado, tendrás unas variables básicas.

Por un lado, has de calcular cuánto aire se contamina por unidad de tiempo, lo cual, como ves, es asimilable a un caudal.

Cada exhalación de cada persona en la oficina es como si fuera una chimenea de una fábrica con una cierta concentración de contaminación, que se va quedando en el ambiente.

Hay múltiples tablas que te pueden ayudar a estimar cuánta es esa cantidad de aire que contamina cada persona por unidad de tiempo, que suele variar también en función de grado de actividad física que realice, el estrés, etc.

Evidentemente, cuantas más personas haya en un espacio, más caudal total de aire contaminado estará entrando en ese ambiente.

Pues ahí lo tienes, ese caudal de aire contaminado es el que has de contrarrestar con el caudal de aire limpio que has de introducir en ese ambiente, a la par que retirar el contaminado.

El caudal depende de la sección y de la velocidad.

Como decíamos antes, un caudal se pude asimilar a una cantidad por unidad de tiempo.

Pongamos el ejemplo de que quieres llenar un recipiente de agua, y usas un grifo para ello.

Para tardar menos tiempo, en llenar esos litros de agua, tienes 2 posibles variables:

  • Que la sección del grifo sea más grande
  • Que la velocidad de salida del agua sea más alta.

Así, como decíamos también antes, que una ventana sea más grande favorece que el caudal de aire que pase a través de ella sea más alto, pero no es lo único: también influye la velocidad del aire.

Una ventana de dimensiones más reducida pero por la que atraviese aire a más velocidad puede tener un caudal de aire más alto que una ventana más grande pero con circulación de aire lenta.

Circulación de aire: corrientes o mezcla.

Las famosas corrientes de aire, que siempre se han vivido en los hogares.

¿Por qué se producen?

Se producen cuando abres ventanas que dan a espacios con diferente presión de aire.

Esa presión de aire tiende a igualarse y produce un movimiento de las partículas gaseosas que componen ese aire, así como de todo lo que se queda en suspensión.

Las corrientes de aire establecen una dirección en la que el aire se mueve, y por tanto son muy efectivas para renovarlo, ya que tienden, por naturaleza, a evitar la mezcla.

Pensemos en otro ejemplo, y es un espacio que solo tiene 1 ventana.

El aire interior tiene una concentración de agentes contaminantes muy alta, el exterior no, y abres la ventana para que se renueve el aire.

¿Qué ocurre?

Se produce una mezcla.

Por una parte, el aire exterior limpio tiende a entrar en el espacio interior a través de la ventana, y por otra parte, para que eso sea posible, el aire interior tendrá también que salir por esa ventana, porque si no la presión del aire interior sería cada vez más alta (es lo que ocurre al hinchar un globo, que solo entra aire y no sale, por lo que la presión en el interior del globo se incrementa y se incrementa, cada vez más), y eso no puede ocurrir.

Como ves, en este caso el aire limpio y el contaminado se cruzan y se mezclan, así que el aire limpio tiende a bajar la concentración de contaminantes del aire sucio, y al mismo tiempo, el aire sucio eleva la concentración de contaminantes del aire limpio.

Si bien se renueva el aire, el mecanismo no es del todo eficiente, y saber cuánto aire realmente se renueva es difícil, porque se está mezclando todo el tiempo y no acaba de ser ni limpio ni contaminado, sino mezcla.

Por eso se busca que las renovaciones de aire sean realizadas mediante circulaciones, que son corrientes de aire lo más controladas que te sea posible.

Si una estancia tiene 2 huecos que den a espacios con presiones de aire diferentes, se establece esa corriente de aire que al mismo tiempo que se lleva el aire contaminado trae el aire limpio a la estancia.

Es muy habitual que esas necesarias diferencias de presión de aire se den entre 2 fachadas diferentes del edificio, por lo que la ventilación natural se suele buscar mediante el mecanismo de abrir las ventanas y las puertas que haya entre ellas, para lograr que exista posibilidad de comunicación de aire, que pueda entrar por una ventana y salir por la otra, atravesando todas las puertas (abiertas) que haya por el camino.

Ventilación mecánica de los espacios interiores.

La renovación de aire no solo se produce por el uso de ventanas, sino que existen instalaciones mecánicas que también pueden hacerla.

Se trata, en esencia, de una combinación de extractores (que sacan el aire interior contaminado al exterior), ventiladores (que insuflan aire limpio del exterior al interior), y elementos que ayudan al transporte, conducción y difusión de ese aire (conductos, rejillas, difusores…).

Este tipo de instalaciones puede ser muy simple o muy complejo (pero mucho).

Resultan dimensionables de manera más precisa que la ventilación natural porque las variables que afectan al caudal (sección y velocidad del aire) son más controlables, ya que tú dimensionas los conductos, los ventiladores y los extractores para que sean capaces de trabajar con el caudal necesario (en el caso de la ventilación natural, el caudal varía si el día es más o menos ventoso, por ejemplo).

Se debe mencionar que el asunto puede ser complejo, porque, por ejemplo, si te basas mucho en la velocidad del aire puedes producir mucho ruido en la instalación; o si tienes pocos puntos de difusión puedes molestar a quienes queden cerca de los difusores por exceso de presión, etc.

Por otro lado, la Normativa de tu localidad o de tu país puede tener sus reticencias a que toda la renovación del aire de tu oficina se base en sistemas mecánicos, ya que requieren electricidad, y eso tiene tanto implicaciones de dependencia como de eficiencia energética.

Bolsas y rebufos sin renovar el aire.

Cuando se piensa en la renovación de aire o se diseña una instalación para ello, se trata de renovar todo el aire que sea posible, lo cual significa que quieres renovar todo el aire interior: todo.

El aire es un fluido gaseoso que se mueve en «régimen turbulento», y este tipo de movimientos de fluidos es propenso a generar zonas en las que se queda atrapado.

Tal vez sea más fácil pensar en el agua estancada de los ríos.

Mientas que el río es una corriente continua y constante de agua (fluido que también se desplaza en régimen turbulento) que viaja de un sitio a otro, existen zonas en el curso de los ríos en las que una parte del agua se queda ahí, atrapada, quieta, estancada, no sigue el curso del río.

Con el tiempo, ese agua se va deteriorando y contaminando, y resulta fácil identificar las zonas de aguas estancadas en los ríos simplemente por el olor.

Pues en el caso del aire puede ocurrir lo mismo, que haya zonas que queden «sin barrer» al renovar el aire.

Es el aspecto más difícil del diseño.

Y hay teorías de todo tipo que argumentan, básicamente, la relación posicional entre los elementos de extracción de aire y los de impulsión, buscando precisamente que no se queden zonas de aire estancado.

Por ejemplo, si tienes una sala cuadrada y abres dos ventanas enfrentadas axialmente en dos paredes opuestas, puede ser que generes una corriente de aire muy fuerte atravesando el centro de la sala, pero que la corriente sea muy estrecha y solo mueva el aire de una franja fina que vaya de ventana a ventana, quedando todo el aire que esté fuera de esa franja quieto, estancado, sin renovar.

El estudio para la renovación de todo el aire puede ser, como digo, muy complejo y se ve afectado por muchos elementos.

La renovación de aire y la eficiencia energética.

No vamos a detallar esto en este artículo, y además también lo mencionamos en el artículo en que hablamos de contradicciones entre Normativas, pero sí has de conocer la problemática.

Si bien actualmente, por la situación sanitaria, parece que todo el mundo tiene clara la importancia de la renovación del aire interior en las oficinas (y en otros tipos de espacios interiores, también), esta concienciación general no ha sido siempre así.

Hasta hace muy poco tiempo, si hablábamos de renovaciones de aire nos tachaban de poco ecológicos porque renovar aire no es tan compatible con la optimización de la eficiencia energética como bueno para la Salud de las personas.

Es decir, hasta hace muy poco tiempo la concienciación general se centraba en la eficiencia energética, en no despilfarrar energía cuya producción, en términos globales, está afectando a la ecología del planeta.

Básicamente, si renuevas aire no estás optimizando la energía porque la optimización de la energía busca una estanqueidad que va en contra de la Salud de las personas.

Piensa en qué ocurre cuando abres una ventana en tu casa en invierno para ventilar y tienes la calefacción conectada para mantener el ambiente a una cierta temperatura.,,

Al abrir la ventana, tu casa se enfría porque entra aire del exterior, que está más limpio que el que tienes en el interior de tu casa pero también está más frío.

Por tanto, tras ventilar tu casa en invierno has de emplear energía de calefacción en volver a subir la temperatura del aire interior, y durante mucho tiempo se ha dado más relevancia a ese factor que al hecho de que has de renovar el aire de tu casa para no respirar un aire contaminado.

El caso de los edificios de oficinas ha sido especialmente claro, ya que progresivamente se han ido eliminando las ventanas practicables de las fachadas porque se consideraban puntos de pérdida de energía, puentes térmicos, etc, y eso tenía más peso que la renovación de aire.

Si a este hecho le sumamos la incultura tan extendida que confunde la climatización con la ventilación, y que ha hecho que tantas personas, por el simple hecho de ver una rejilla en el techo ya pensase que se estaba tratando la polución del aire que respira, el problema viene acumulándose desde hace ya bastante tiempo.

No vamos a profundizar más por ahora, pero conviene que sepas por qué existen las dificultades actuales para ventilar como es debido.

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