Qué es la iluminancia en tu oficina.

La iluminancia tiene mucha importancia en una oficina (Imagen base original de Robert Haverly)

Dentro de los parámetros de iluminación que afectan al uso de tu oficina, la iluminancia es uno muy relevante, que además está sujeto tanto a Normativa aplicable a los espacios de trabajo como a revisiones y discusiones a lo largo del tiempo.

Para hablar de iluminación en una oficina hay que precisar más.

La iluminación es un concepto complejo que puede referirse a muchos aspectos.

Es cierto que popularmente estamos acostumbrados a visitar un piso con un/a agente inmobiliario/a y que nos diga es «tiene mucha luz», o que «es muy luminoso», sin entrar en detalles acerca de qué significa eso.

Sin embargo, si eres profesional de la gestión de espacios de trabajo (Facility Manager, Office Manager, Responsable de Servicios Generales…), sí que necesitas precisar más.

Por un lado, tienes una Normativa que sí precisa a qué aspectos de la iluminación se refiere.

Por otro lado, como profesional de la gestión de espacios de trabajo, es tu obligación conocer los parámetros de iluminación que afectan al uso del espacio que gestionas y a las personas que trabajan allí.

Dentro del concepto de iluminación hay otros muchos que se refieren a aspectos más concretos:

  • Flujo luminoso
  • Intensidad luminosa
  • Emitancia luminosa
  • Luminancia
  • Iluminancia
  • Exitancia luminosa
  • Eficacias luminosas de varios tipos
  • Energía lumínica

Según vayas profundizando en cada concepto, te darás cuenta de que en una oficina se dan cita todos ellos, y que los has de tratar con atención específica.

Hoy vamos a comentar uno de esos conceptos: la iluminancia.

Cómo se define la iluminancia en tu oficina.

La iluminancia es un concepto del tipo «intensidad» o «presión», ya que se refiere a relacionar una cantidad de algo que afecta por cada unidad de algo.

En este caso, hablamos de la cantidad de flujo luminoso que incide sobre una superficie.

Por tanto, hablamos de una fórmula tal que así:

Iluminancia = (flujo luminoso / superficie)

Los famosos luxes y cómo afectan al uso de tu oficina.

Verás que las Normativas y también las conversaciones en el mundo de la gestión de espacios de trabajo se refieren con frecuencia a preguntar «cuántos luxes hay» en algún sitio, o a recomendar cuántos luxes debería haber.

El lux es unidad en que se mide la iluminancia.

Es, por tanto, una unidad que se refiere a una cantidad por unidad de superficie.

Es decir, cuánto flujo luminoso incide sobre una superficie.

En el Sistema Internacional de Unidades, quedaría así:

1lux=(1lúmen/1m2)

Por tanto, a mayor iluminancia más sensación de iluminación hay, y esto ha de ajustarse a cada uso, no siempre «más» es lo mismo que «mejor».

Cómo se miden los luxes.

El aparato que sirve para medir los luxes se llama luxómetro, y es muy utilizado en luminotecnia y en auditorías de habitabilidad de oficinas.

Abreviaturas en la formulación de la iluminancia.

Solo por mencionarlo:

  • la iluminancia se representa como «Ev«
  • los luxes se representan como «lx»
  • los lúmenes se representan como «lm»
  • el flujo luminoso se representa como «F»
  • la superficie se representa como «S»

Así que es frecuente que te encuentres:

Ev=F/S

1lx=1lm/1m2

¿Pero cuánto luxes ha de haber en tu oficina?

Las recomendaciones y las obligaciones de niveles de iluminancia para los espacios de trabajo va variando con el tiempo, y ajustándose a los diferentes usos y modos de trabajar, así como a los usos por zonas.

Por tanto, no suele haber la misma exigencia de iluminancia sobre el tablero de una mesa de trabajo que sobre el suelo de un pasillo, en el comedor, en la cadena de producción de una fábrica, en la sala de curas de la oficina, etc.

La iluminancia se basa en el flujo luminoso, y el flujo luminoso (los lúmenes) es un concepto perceptivo. Es decir, que parte de otros conceptos puramente físicos para adaptarse a lo que el ojo humano puede percibir.

Por tanto, la iluminancia también es un concepto que tiene en cuenta la percepción visual.

Si bien todo esto es muy complejo y no entra en este artículo, sí que has de contemplar que los niveles de iluminancia son una de las causas de que las pupilas de los ojos se abran y se cierren para ir regulando la visión.

Esto significa que cambios bruscos de iluminancia provocan muchos ajustes de pupila y la consiguiente fatiga, aunque no vamos a desarrollarlo aquí, como decimos, ya que también influyen otros muchos aspectos, como la luminancia, de la que hablaremos en otro momento.

En un mismo espacio, en un mismo momento, especialmente si se está midiendo con luz artificial, el nivel de iluminancia es diferente si se mide a ras de suelo que si se mide a la altura de una mesa (que suele estar alrededor de los 74cm desde el suelo, aproximadamente).

Pero, sobre todo, hay que incidir en la lógica de ajustar los luxes a la actividad.

Por ejemplo, durante muchos años se ha recomendado que la iluminancia sobre las mesas de una oficina estuviera en niveles de unos 500lx.

La idea que tenían quienes establecieron estas tablas era que se pudiera ver bien lo que se escribiera y leyera en un papel encima de tu mesa.

Con el paso del tiempo, el trabajo en las oficinas ha ido cambiando, y las mesas han pasado a ser más un soporte para poner un ordenador que para escribir en papel, en muchos casos (no siempre).

Por tanto, la recomendación de 500lx tal vez sea excesiva, y resulte más cómodo trabajar con la pantalla de un ordenador si la iluminancia es algo más baja, por lo que las tablas han ido algo ese valor, para adaptarse a la actividad real.

Sin embargo, en la sala médica de la oficina la recomendación de iluminancia es mucho más alta, mientras que en zonas que no sean de escritorios tiende a recomendarse más baja.

Al tratarse de algo perceptivo, hay que entender que las recomendaciones (u obligaciones) de niveles de iluminancia buscan estar en los valores adecuados, ya que pueden ser perjudiciales tanto por defecto (si has de esforzarte a cada momento para ver algo) como por exceso (demasiada luz también fatiga y molesta).

En cada país hay unas recomendaciones (u obligaciones) de iluminancia, por lo que no tiene sentido que incluyamos aquí una tabla, sino que tiene sentido que uses la de la Normativa aplicable a tu oficina.

Zonas de sombra en tu oficina.

Si te paseas con un luxómetro en la mano por una oficina cualquiera, lo más probable es que, según vayas caminando, vayas viendo cómo los niveles de iluminancia van cambiando.

Como dijimos, no se trata de mantener niveles constantes de iluminancia en toda la oficina porque no se realizan las mismas actividades en todas las zonas de la oficina, pero sí que has de estar alerta con zonas oscuras que no quieras tener.

Esto puede ocurrir por múltiples motivos, pero tal vez haya 2 que sean los más comunes:

  • No tener en cuenta la interferencia de elementos.
  • No tener en cuenta los conos de apertura de las luminarias.

El local diáfano y su iluminancia media.

Hay que entender que cuando la Propiedad del edificio te muestra cómo es el local en que tu empresa tiene interés en instalar su oficina, es habitual que haya una instalación de iluminación artificial ya hecha.

Y la Propiedad busca que haya, ya de inicio, un nivel de iluminancia que permita el uso de la oficina cumpliendo con niveles normativos.

Por eso, es común que te digan que la oficina tiene un cierto nivel de iluminancia media, incluso que se use un luxómetro para comprobar niveles.

Está bien hablar de todo esto desde el primer momento, pero no has de caer en el error de interpretar que la iluminación en un local vacío se comporte igual que en un local con elementos.

Por ejemplo, el simple hecho de que se coloque un pavimento u otro puede variar sustancialmente la iluminancia.

Si haces la medición en un local que tenga suelo técnico metálico sin revestir, el reflejo de esa superficie metálica incrementa la iluminancia, y cuando instales un pavimento no reflectante, habrá menos luxes.

Por otro lado, cuando instales las paredes, éstas reflejarán también la luz, y también generarán sombras.

Estas sombras pueden no ser queridas por ti en tu oficina, y debes contar con que es muy probable que debas modificar la instalación de iluminación artificial para solventar ese problema, tal vez moviendo o tal vez incrementando el número de luminarias.

Es decir, que porque el local diáfano tenga un cierto nivel de iluminancia no significa que tu oficina compartimentada la vaya a mantener.

Las zonas de sombra producidas entre los conos de apertura de las luminarias.

Echa un vistazo a esta imagen:

Podría ser la representación de los conos de luz de una serie de luminarias en el techo de tu oficina.

Según sean las curvas fotométricas de las luminarias, los conos de apertura serán de una manera o de otra, pero siempre existen.

Como la instalación de iluminación artificial del edificio se hizo sin conocer la distribución de tu oficina, lo que habitualmente buscan las Propiedades de los edificios es que tengas un cierto nivel de iluminancia media en diáfano.

¿Pero dónde se mide, para dónde lo calculan?

Habitualmente, a nivel de suelo.

El argumento es que, ya que el flujo luminoso se va atenuando con la distancia a la fuente de luz, si se asegura una iluminancia a nivel de suelo, esa iluminancia sería igual o mayor a la altura del tablero de una mesa, ya que estaría más cerca de la fuente luminosa (que es la luminaria que se encuentra en el techo).

Mira esta otra imagen:

Si te das cuenta, las luminarias están más separadas que en la imagen anterior.

Es una representación de un cálculo realizado para que, a nivel de suelo, se consiga una cierta iluminancia uniforme.

Al fijarte en la imagen anterior, veías que a nivel de suelo había solapes entre los conos de luz, por lo que la iluminancia a ras de suelo no era uniforme.

Este cálculo permite a las Propiedades de los edificios colocar menos luminarias, pues las pueden separar más, y no olvidemos que ellos no conocen cuál será la distribución de tu oficina.

Si te sitúas bajo una luminaria y mides a la altura del tablero de una mesa, el luxómetro dirá que hay más iluminancia que la que se mide a ras de suelo, efectivamente.

Pero si comienzas a caminar, vas a encontrarte con que, a la altura de los tableros de las mesas, ya la iluminancia no es uniforme, sino que entre luminarias hay zonas más oscuras debido a que estás fuera de los conos de apertura, como puedes apreciar en cualquiera de las imágenes de esquema que hemos comentado.

Por tanto, recuerda que el hecho de que haya un cierto nivel de luminancia a nivel del suelo no garantiza que lo vaya a haber de manera uniforme al nivel de los tableros de las mesas, y que pueden existir zonas de penumbra que afecten a los puestos de trabajo.

Iluminancia mínima de emergencia en oficinas.

Para concluir este artículo, vamos a mencionar un punto que muchas veces se pasa por alto, y es el de los niveles de iluminancia mínimos en caso de emergencia.

En general, muchas personas entienden la función de balizamiento de las luminarias y señales de evacuación de las oficinas.

Saben que van marcando un camino que seguir para encontrar una salida de la oficina, y entienden que esos elementos hayan de cumplir con requisitos de visibilidad que la Normativa suele establecer como la exigencia de que emitan un mínimo de flujo luminoso (lúmenes) o de intensidad luminosa (candelas) que los haga visibles, por ejemplo, en un ambiente en que pueda haber humo.

Lo que ya no se suele tener tan en cuenta (y es tan obligatorio como lo otro) es que la iluminación de emergencia ha de garantizar un nivel mínimo obligatorio de iluminancia en la oficina.

¿Acaso no tiene todo el sentido?

Imagina que se apaga la luz, y tú, efectivamente, ves las balizas en el techo que te van guiando hasta la salida que también tiene una señal luminosa que ves perfectamente…

…pero echas a andar y te vas tropezando con todas las mesas, las sillas, las papeleras, otras personas, etc., porque no ves por dónde andas.

¿Te parece lógico?

Es necesario que haya un cierto nivel de iluminancia que te permita ver por dónde andas, qué pisas, qué obstáculos hay, dónde están otras personas, etc.

Y eso lo han de procurar también las luminarias de emergencia, que no son solo balizas sino que también han de iluminar el ambiente.

La cantidad de luxes obligatoria la establece la Normativa de cada lugar, y suele especificarse en la parte relativa a evacuación de personas o de protección contra incendios.

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