El teletrabajo se pausa, vuelve el presencialismo en las oficinas.

Pausa en el teletrabajo. Vuelta al presencialismo o presentismo en las oficinas. Easaedro.
La implantación del teletrabajo no es tan fácil en culturas empresariales presencialistas (Imagen base de Andy Beales)

¿Venía el teletrabajo para quedarse?

No es tan sencillo.

Tiene muchas ventajas, pero es muy desconocido.

Sí, muy desconocido.

El teletrabajo puede provocar inseguridad en ambas partes, empresa y empleados.

Siempre se ha dicho que la principal barrera para la implantación del teletrabajo era la desconfianza de las empresas respecto a sus empleados, a los que quería tener siempre «a la vista».

Sin embargo, con la pandemia se ha tenido que instaurar deprisa y corriendo algo que se ha llamado teletrabajo pero que en muchos casos ni es teletrabajo ni es nada más que una solución de urgencia como se haya podido.

Esta experiencia ha sido frustrante para muchas personas porque se han visto en la necesidad de trabajar en condiciones que no son óptimas para la realización de sus actividades, en espacios inadecuados y en circunstancias poco usuales, desfavorables para el trabajo y la concentración.

Pero más allá de que muchas personas hayan pensado que eso que han vivido fuera teletrabajo de verdad (cuando no lo era), se ha detectado que los empleados tampoco están tan a favor de trabajar a distancia como se pensaba.

Y es que resulta que todos quieren ver a todos:

  • Las empresas y los jefes quieren ver a los empleados.
  • Los empleados quieren tener a la empresa a la vista.

En resumen: NADIE SE FÍA DE NADIE.

Si bien las empresas siempre han desconfiado de que sus empleados trabajen si no les están mirando y apremiando, resulta que los empleados tampoco se fían de qué estará planeando la empresa respecto a ellos mientras no están.

¿No te suena eso de que siempre se echa la culpa de lo que pase al que no está?

Si estás de vacaciones o te has puesto enfermo/a y has faltado unos días a la oficina, puede que adivines que todos los problemas que ocurran en esos días se van a asignar a ti, ya que no estás presente para defenderte.

Y ese paradigma está muy interiorizado en los trabajadores de las empresas, ese pensar que, si no están presentes, van a ser los primeros a quienes despidan, por ejemplo.

Incluso si la persona está segura de que está realizando un trabajo excelente, puede que no dude de la calidad de su propio trabajo, pero sí que duda del criterio de valoración de su empresa, y quiere estar cerca para reconducir cualquier argumento.

Lo que todos parecen perder de vista es que sin confianza se dificulta mucho el trabajo, sea presencial o sea a distancia.

El presencialismo se quedó en pausa, nada más.

No se cambia una cultura de la noche a la mañana, así sin más.

Por eso, cuando las circunstancias han obligado a que las empresas tuvieran que permitir que sus empleados trabajasen fuera de los muros de la oficina, se aceptó a regañadientes, y siempre como algo temporal, con mucha desconfianza.

Pero también los empleados han vivido esta circunstancia como algo que no les ha gustado, como algo que no era trabajar de verdad, y también como algo temporal.

No se cambia una cultura de la noche a la mañana, y la cultura no es solo de las empresas sino también de los empleados.

Se está viendo ya que las empresas, lejos de instaurar modelos de teletrabajo permanentes, vuelven atrás y planean la vuelta a las oficinas presencialmente igual que antes, y que muchos empleados lo celebran.

De quejarse por los atascos y desplazamientos a echarlos de menos.

¿Te suena de algo?

Esos atascos, esos desplazamientos en transporte público, ese tener que salir de casa tanto tiempo antes de tu hora de comienzo de jornada laboral, y ese volver a casa tanto tiempo después de que tu jornada laboral acabase…

Era algo de lo que la mayoría de las personas se quejaba incluso más que de su propio puesto de trabajo.

Sin embargo, cuando todo eso ha desaparecido y han podido trabajar desde casa, ahorrando todo ese tiempo y desgaste de desplazamientos, resulta que los han echado de menos.

Como sabrás, se han popularizado incluso audios con sonidos de ambiente de oficina para que las personas que estuvieran trabajando desde sus casas no extrañasen el ambiente laboral al que estaban acostumbradas.

Ante esto, es muy difícil que las ventajas del teletrabajo se contemplen con un mínimo de atención.

¿Cuáles son tus funciones en la empresa? ¿Es cumplir un horario?

Tanto en las personas que ya están trabajando como en las ofertas de empleo es fácil detectar que las funciones y los objetivos no están claros.

Si Recursos Humanos dice que te va a evaluar, pregúntale los puntos de atención y los criterios de evaluación, y es muy probable (lo digo por experiencia) que no te sepan contestar y que te digan algo así como que te van a evaluar «si trabajas bien», pero sin especificar.

Si lees ofertas de trabajo verás que es muy común que no se especifiquen las funciones del puesto. En algunos casos porque no se dicen, en otros casos porque se pone una lista que incluye todas las funciones que se te puedan ocurrir, y así cubren cualquier duda.

Pero poner una lista de funciones así realmente es no decir nada, solo aparentar.

Cuando ocurre esto es porque las empresas lo que realmente buscan es alguien que esté en la oficina desde tal hora hasta tal hora, y en ese tiempo le irán indicando tareas de lo que sea sobre la marcha.

Es decir, no quieren a alguien para hacer algo en concreto, sino para que esté en la oficina.

Por tanto, su función acaba siendo cumplir un horario.

Sin embargo, el teletrabajo funciona, y puede volver en los casos en que se preste atención.

La realidad es que el teletrabajo bien implementado tiene una gran cantidad de ventajas de todo tipo, tanto para las empresas como para los empleados y los clientes.

Si alguien decide prestar atención puede aprovechar todas las bondades del teletrabajo y dar un paso adelante en su modelo de gestión y producción.

Del mismo modo que ahora parece que todo haya sido un fracaso y que todo el mundo esté deseando volver a la oficina, una vez pase la pseudo-euforia que se está planteando ahora es muy probable que algunas empresas evalúen ventajas y desventajas de modelos de trabajo y decidan que el teletrabajo no solo no era tan malo sino que les resulte mejor que el presencialismo en muchos casos.

¿Cuál es tu opinión?

Este es un tema del que se habla mucho, y seguro que tú tienes tu opinión al respecto.

Estaremos encantados de leerte.

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