¿Por qué se mide la concentración de CO2 en espacios interiores?

Medir la concentración de CO2 en el aire de espacios interiores puede ser muy interesante por lo que implica.

¿Qué tiene de particular el CO2 para que resulte interesante medir su concentración en el aire de espacios interiores?

¿Interesa por sí mismo o por otras cosas?

Vamos a analizarlo.

El CO2 es parte del aire respirable.

Tiene sentido empezar recordando que lo que las personas respiramos es aire.

Existe una creencia popular de que lo que respiramos fuera oxígeno, pero no es así.

El oxígeno es solo uno de los componentes del aire, y ni siquiera es el mayoritario.

El aire se compone de diferentes gases en diferentes proporciones, siendo los más relevantes, en relación al volumen:

  • Nitrógeno: 78%
  • Oxígeno: 20%
  • Argón: 1%
  • Otros: menos del 1% en conjunto (Vapor de agua, Dióxido de carbono (CO2), Neón, Helio, Metano, Kriptón, Hidrógeno, Óxido nitroso, Monóxido de carbono, Xenón, Ozono, Dióxido de nitrógeno, Yodo, Amoniaco)

Como ves, por cada parte de oxígeno que hay en el aire hay casi cuatro partes de nitrógeno.

En una proporción mucho más escasa hay una variedad de gases, entre los que se encuentra el dióxido de carbono (CO2), que viene a suponer algo así como el 0’035% del volumen del aire, muy poco en relación al nitrógeno y al oxígeno.

El problema de la concentración.

El hecho de que el CO2 forme parte del aire no significa que sea beneficioso.

Hay que controlar que esa mínima proporción en el aire no aumente demasiado.

La concentración de CO2 se mide habitualmente en «partículas por millón» (ppm).

En espacios exteriores, lo recomendable es que la concentración de CO2 esté por debajo de las 350ppm.

En espacios interiores, la concentración es más alta, y se suele prestar atención a que no supere niveles de 500ppm, tal vez algo más, pero sin llegar a las 700ppm.

Como rasgo general, se suele entender que si la concentración de CO2 llega a 1200ppm es un aire contaminado dañino para las personas.

Por qué sube la concentración de CO2 en espacios interiores.

Las personas, por sus funciones fisiológicas, espiran aire con mayor concentración de CO2 que el que inspiran.

Esto va provocando un incremento en la concentración del CO2 en el aire de un espacio interior.

Si el problema no se trata, puede llegarse a niveles peligrosos.

Los niveles de CO2 y la propagación de virus en el aire de espacios interiores.

A raíz de la pandemia de virus respiratorio, se ha prestado más atención a la ventilación de los espacios interiores, y la concentración de CO2 es algo a lo que prestar atención.

Y tiene interés porque marca el nivel de ventilación (renovación de aire) que tiene un espacio interior.

Los virus respiratorios se quedan en el aire, llegan con el aire exhalado de personas que tengan ese virus en su organismo.

Para reducir la concentración del virus en el aire, se ha de cambiar ese aire contaminado y remplazarlo por aire sin contaminar.

Hay múltiples estrategias, pero todas se basan en ese mismo principio.

Y la medición de la concentración de CO2 en el aire tiene interés porque puede indicar el nivel de renovación de aire que tiene un espacio interior.

Por ejemplo, sin en el exterior del edificio hay una concentración de CO2 de 400ppm, y se tienen las ventanas abiertas, la similitud o la diferencia de la concentración de CO2 del aire interior respecto al exterior te puede dar una idea de si realmente está habiendo renovación de aire o no.

Si resulta que en el exterior del edificio tienes 400ppm y en el interior tienes 1000ppm, parece claro que no está habiendo intercambio de aire suficiente.

Si no hay renovación de aire suficiente, la concentración de CO2 alta implica que hay una concentración alta de aire exhalado en la sala, y si hay personas que tengan algún virus de transmisión aérea en su organismo se puede estar produciendo una concentración elevada del virus en el aire.

En el caso de que la renovación del aire se lleve a cabo por medios mecánicos, es probable que se utilicen valores absolutos y no tanto relativos al exterior, pero el mecanismo es el mismo: si la concentración de CO2 en el aire excede de ciertos valores, significa que no está habiendo ventilación suficiente.

Como ves, hay un cierto paralelismo entre la concentración de CO2 y la concentración de virus de transmisión aérea. Suben y bajan a la par.

La concentración de virus en el aire es muy complicada de medir, pero la de CO2 es muy sencilla, y por eso se usa como indicador para medir el nivel de ventilación.

Con qué medir la concentración de CO2 en el aire.

Se mide con medidores de CO2.

En esta misma web tienes un artículo hablando de medidores de CO2, que esperamos te resulte útil.

Son aparatos relativamente económicos que te pueden servir, más allá de una medición súper exacta, para tener una idea del nivel de ventilación de tu espacio.

Van saliendo modelos, como puede ser, por ejemplo, éste del fabricante Tackly.

¿Te ha resultado útil?

Si este artículo te ha resultado útil, háznoslo saber y compártelo con personas a quienes creas que también les va a resultar útil.

Share

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.