¿Es rentable el mobiliario ergonómico de oficina?

La rentabilidad del mobiliario ergonómico de oficina no siempre se ve directamente (Imagen base original de Steve Bidmead)

El mobiliario de oficina es uno de los aspectos generalmente más denostados dentro del mundo de los proyectos de los espacios de trabajo.

Tanto es así que hemos oído incluso a profesionales del sector referirse al amueblamiento en términos de que «eso no es proyecto», cuando la realidad es que sí, es proyecto y tiene mucha importancia.

Como muchas veces todo se lleva al terreno monetario, vamos a ver si es rentable o no el mobiliario ergonómico de oficina.

El precio medio del mobiliario de oficina es más alto de lo que muchas veces se espera.

Los profesionales reales del proyecto de espacios de trabajo ya tienen bastante interiorizado el coste habitual de los elementos de amueblamiento de una oficina.

Sin embargo, no ocurre así con muchas otras personas, ni con muchos clientes finales, como pueda ser la empresa a la que das servicio como Facility Manager en este momento, que no deja de ser tu cliente, aunque sea cliente interno.

Una vez más, es debido a la confusión que se genera tantas veces entre los productos para uso domésticos y los productos para uso profesional.

Muchas personas tienen en su mente los precios que han visto de sillas para el salón de su casa o para su cocina en una tienda minorista o en un gran distribuidor, y asimilan que el precio de una silla de oficina de verdad debería rondar esos valores.

Sin embargo, la realidad es que la silla de oficina ha de tener una serie de prestaciones que la encarecen, y no solo las prestaciones, sino sus certificaciones.

El propio proceso de certificar un producto tiene un coste que se deja ver en el precio.

Y además, son muebles que se suelen contratar incluyendo el montaje y el transporte hasta la oficina, a diferencia del mobiliario doméstico.

Es habitual que cuando alguien compra muebles para su oficina los quiera ya montados y con los embalajes retirados, mientras que ésa misma persona tiene completamente interiorizado que cuando se trata de una estantería para su casa ha de desplazarse a la tienda, cargar las cajas en su coche, descargarlas y subirlas a su casa, montar la estantería siguiendo unas instrucciones impresas, y retirar los embalajes; algo impensable e inadmisible si se trata de su oficina.

Pero el caso es que cuando ven lo que vale una silla de oficina, se sorprenden, les parece un precio excesivamente alto.

Más allá de la calidad, los costes indirectos del mal mobiliario.

Sí, hay motivos económicos (además del montante del desembolso inicial) que pueden llevar a una empresa a limitar la calidad (y el coste) del mobiliario a adquirir, pero no vamos a detallarlo aquí por lo extenso de la casuística.

Pero hay que contemplar la comparación entre el coste de una silla ergonómica de oficina y otra que no lo sea, y después, comparar ese valor con el coste de una baja laboral por problemas derivados de esa falta de ergonomía.

Si la silla que tienen los empleados de la oficina les provoca dolores de espalda, de cuello, de cadera o de piernas, y esos dolores les conducen a necesitar un cierto tiempo de baja laboral, te puede resultar interesante comparar el coste que supone a tu empresa el conjunto de esas bajas con la diferencia de coste que hubiera supuesto para tu empresa adquirir un mobiliario más ergonómico.

No se trata de buscar la silla más cara, porque tampoco has de asumir que «más caro» sea sinónimo de «mejor», sino que se trata de buscar la suficiente ergonomía en la oficina, y el mobiliario es clave para lograrla.

Dentro del mundo de los muebles de oficina hay muchos fabricantes con muchos modelos y muchas gamas, pero si son fabricantes de muebles de oficina de verdad, de los que cumplen con las normativas aplicables a los espacios de trabajo, de los que no bajan de un nivel mínimo de ergonomía, suele haber también un mínimo de costes de los que ningún fabricante baja.

Entonces aparecen las tentaciones de «innovar» y hacer que la oficina parezca una cafetería poniendo sillas de madera o metálicas para que así los empleados se sientan como en una terracita de un bar en lugar de una oficina.

Es algo que puede resultar hasta gracioso hasta que empiezan los dolores de espalda, y se pone incluso más serio cuando un comité de empresa revisa el cumplimiento de la Normativa aplicable a los espacios de trabajo con ese tipo de muebles que están diseñados para otros usos (usos para lo que sí que están perfectamente validados).

El mundo del mobiliario de oficina es inmenso.

No por el hecho de que sea fácil perderse en el inmenso universo del mueble de oficina has de renunciar a conocerlo y utilizarlo como mejor debas.

La gestión de espacios de trabajo (Facility Managmement, Office Management, Corporate Real Estate, Servicios Generales…) y el mobiliario de oficina están muy relacionados, y la calidad de gestión lo está con el amueblamiento, por mucho que haya quienes se empeñen en negarlo: es la Realidad.

Si te encuentras con demasiada desorientación en este asunto, háznoslo saber (tienes comentarios y un formulario de contacto) y hablamos.

Si te ha parecido un tema interesante, dínoslo y comparte este artículo con las personas a quienes creas que puede resultar de utilidad.

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