¿Eliges materiales que se puedan limpiar para tu oficina?

Si te preocupa realmente la limpieza de tu oficina, fíjate en los materiales que empleas.

Que la oficina esté limpia no solo depende del buen funcionamiento del servicio de limpieza.

Poner el criterio de la limpieza por delante de otros.

La elección de los materiales que usas en la oficina puede depender de muchos criterios.

A veces, es la estética lo que manda, otras veces, la tradición, la imagen de empresa, la evocación, etc.

Pero si la limpieza de la oficina es algo muy importante para ti como Facility Manager, ha de ocupar un lugar preponderante entre los criterios de elección de materiales.

Deberían desaparecer de tu vocabulario expresiones que justifiquen que no se limpie en alguna zona de la oficina porque entonces el material se vaya a estropear.

De ahí el título de este artículo, y de ahí que le des prioridad al criterio de que el material se pueda limpiar, por encima de otros criterios.

Si la limpieza es importante para ti, deberás olvidarte de materiales que no se puedan limpiar, por mucho que sean los que tradicionalmente se contemplen como los más usados, o los más elegantes, etc.

En otras ocasiones ya hemos hablado de la importancia del diseño en la limpieza de la oficina, hoy vamos a centrarnos solo en la importancia de que los materiales se puedan limpiar.

Innova con la limpieza en mente.

En muchas ocasiones el departamento de Facility Management quiere salir de lo habitual y propone novedades en el empleo de materiales que vienen a consistir en el empleo de materiales poco habituales para una función en concreto.

Estas innovaciones se suelen contemplar con un cierto grado de tolerancia en su funcionamiento porque los materiales suelen estar diseñados para alguna función y el paso del tiempo ha ido ubicándolos en usos para los cuales han ido demostrando ser más adecuados que para otros.

Pero si vas a innovar, y para ti la limpieza es importante, puedes emplear materiales que no se suelan usar pero con el criterio de que se puedan limpiar mejor que los que se usan habitualmente.

Tal vez esa encimera de aspecto rústico que tantas veces has visto y que es tan complicada de limpiar pueda sustituirse por un acabado poco habitual pero que se pueda limpiar mejor.

Materiales que puedas limpiar con tus medios.

Tú vives tu día a día como Facility Manager en el mundo real y con los medios de los que dispones en el mundo real.

A ti lo que te importa es que los materiales de tu oficina estén limpios, y eso solo ocurrirá si se pueden limpiar con los medios que tienes disponibles.

Efectivamente, hay una gran importancia del diseño, la forma y la posición de los objetos que se hayan de limpiar, pero aquí estamos hablando solo del material.

Tal vez ese objeto que tienes en tu oficina se podría limpiar mejor si no estuviera a gran altura y no hiciera falta una plataforma elevadora para poder limpiarlo, lo que reducirá su frecuencia de limpieza, pero eso pertenece más al ámbito del diseño.

Hay materiales que se pueden limpiar bien pero si son trasladados a establecimientos específicos donde los limpian, no en tu oficina.

Tu oficina la limpias todos los días, y los materiales se han de poder limpiar diariamente con los medios que diariamente tengas en la oficina.

Los materiales y su resistencia a productos de limpieza y desinfectantes.

Los materiales de la oficina se ensucian cada día, sea por el uso o simplemente por estar ahí.

De modo que si quieres que haya limpieza, los has de limpiar.

Hay muchísimos materiales cuyas contraindicaciones están centradas, más que en el uso, en las restricciones de productos de limpieza y desinfección que se pueden usar o no para limpiarlos.

Conocer esto es básico para ti.

Los materiales que emplees se tienen que poder limpiar y desinfectar.

Si el material tiene contraindicada su limpieza y desinfección porque lo deteriora mucho, ese material no te vale.

No puede ser que dejes una parte de la oficina sin limpiar y desinfectar porque el material no soporte la acción de los productos de limpieza.

Hay muchos productos de limpieza y desinfección, algunos más habituales, otros más específicos.

Queda a tu criterio si te importa o no que haya que usar un producto muy específico para limpiar y desinfectar ciertas partes de la oficina para limpiar y desinfectar el material sin que se deteriore tanto como si se usaran otros productos, pero que se pueda limpiar.

Una cosa es que limpiar algunos materiales sea más trabajoso, más costoso o requiera de productos específicos, y otra cosa es que no se pueda limpiar porque entonces se estropea.

La estética de materiales sucios no funciona en un lugar de trabajo.

Estás leyendo una revista y ves una foto con una oficina preciosa con un material que te parece fabuloso, así que corres a instalarlo en tu propia oficina.

Pero resulta que ese material es muy delicado o incompatible con productos de limpieza y desinfectantes, y como te importa tanto la estética, decides que no lo limpias, lo cual hace que el material esté sucio y quede estéticamente horrible.

No es lo mismo una foto de una revista de decoración que la visión de materiales en directo, y si están sucios, la estética no funciona.

Limpieza por salubridad y luego por estética.

El lugar de trabajo ha de ser lo más saludable posible, y la limpieza y desinfección de los objetos y paramentos es una parte importante dentro de esa tarea.

Desde hace mucho tiempo, el criterio de «limpiable» que se aplicaba a los materiales era más estético que salubre.

Es decir, lo que importaba a los departamentos de Facilities Management era que no quedaran manchas visibles en los materiales.

Sin embargo, siendo esto importante, lo que debe ir primero es el criterio de salubridad.

Los materiales y los objetos han de estar libres de patógenos para la salud de las personas, sean visibles o no.

Para que los materiales y los objetos de la oficina estén libres de patógenos se han de limpiar frecuentemente, y por tanto deben resistir la acción de los productos de desinfección.

Si el material permite eliminar manchas visibles pero no permite eliminar gérmenes, realmente no se puede limpiar y no es saludable.

A veces el hecho de que se puedan quitar las manchas y que sean materiales que se puedan desinfectar es un conjunto que va al unísono, pero otras veces no es así, y tu prioridad es el espacio de trabajo saludable.

Muchos factores contribuyen en la limpieza.

Lo repetimos muchas veces.

Hoy hemos hablado de la importancia del material en sí para que se pueda limpiar, pero vale recordar, aunque sea de pasada, que la limpieza del espacio de trabajo se consigue mediante la combinación de muchos factores, como pueda ser la calidad del servicio de limpieza, el uso cuidadoso de las personas que trabajan o visitan la oficina, el diseño de espacios y objetos con la limpieza en mente, el empleo de tecnología e instalaciones que ayuden, o el empleo de materiales que se puedan limpiar.

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