Office Manager: No olvides la fontanería de tu oficina.

No olvides la fontanería de la oficina (Imagen base original de Jason Gillman)

Cuando se piensa en las instalaciones de una oficina, es fácil que vengan a la mente la electricidad, el aire acondicionado, las telecomunicaciones, y tal vez, en un segundo momento, se acuerden de la protección contra incendios o de algo tan importante también como la ventilación, tantas veces confundida con la climatización.

Sin embargo, la fontanería no está tan presente en los pensamientos de Office Managers ni de gestores de oficinas, cuando es una instalación que, no solo existe, sino que tiene importancia.

¿Dónde se encuentra la instalación de fontanería dentro de la oficina?

Claro, en la imagen de una oficina como una serie de despachos, salas de reuniones o mesas en open space y de personas trabajando con un ordenador en un escritorio, puede parecer que la fontanería no tenga lugar, pero vamos a ir viendo cómo sí que lo tiene, tanto de manera obvia como de manera indirecta.

Aseos.

Especialmente si los aseos son exclusivos de tu oficina, o si están dentro de tu espacio de oficina, tienes una clara presencia del agua dentro de tu lugar de trabajo.

Si para entrar a los aseos has de salir de tu espacio de oficina hacia zonas comunes del edificio, y luego entrar en los aseos, lo habitual es que la tarea de preocuparse por el buen funcionamiento y la limpieza de esos baños sea de la Propiedad del edificio, y no tuya (habitualmente, no siempre).

Sin embargo, si ocupas una planta completa y tienes la exclusividad de uso de esos aseos, o si la puerta de acceso a esos aseos se produce desde dentro de tu oficina (habiendo tenido que acceder primero a la oficina), entonces lo más habitual es que la responsabilidad de la fontanería de esos baños sea tuya.

Cantina, office, comedor…

Efectivamente, se le llama de muchas maneras, pero es un espacio en el que hay comida, bebida… y generalmente hay algún grifo, y también algún electrodoméstico que use agua, como pueda ser un lavavajillas.

Ahí tienes instalación de fontanería, y es responsabilidad tuya.

Máquinas de vending y fuentes de agua.

Si las fuentes de agua funcionan con agua corriente potable, entonces tienes claro que necesitas una toma de agua y un desagüe.

Pero también, si las fuentes funcionan con botellas de agua mineral, puede ser que tengan desagüe (y muchas veces, también, una toma de corriente, por cierto), y tal vez no se tenga en cuenta tanto como se debería.

En el caso de las máquinas de vending, especialmente de las cafeteras, es probable que usen agua de la red de suministro (toma de agua), y también que necesiten un desagüe, por lo que a veces su lugar en la oficina está condicionado por poder desaguar.

Condensación y evacuación.

De manera indirecta, la fontanería está presente en otras instalaciones.

Por ejemplo, las unidades de climatización de tu oficina condensan agua, y mediante un sistema de tuberías (a veces ayudadas mecánicamente), llevan el agua a alguna bajante.

Es decir, tu instalación de climatización va acompañada, sí o sí, de una red de desagüe, es decir de fontanería.

Y no solo la climatización, sino que también en lugares críticos se sitúan mecanismos de protección ante fugas de agua.

Por ejemplo, en las salas técnicas y de servidores se pueden proteger los racks de posibles fugas de agua procedentes de las máquinas de refrigeración, o tal vez de la propia red de protección contra incendios…

La protección consiste en desviar el agua de esa posible fuga, de manera ya controlada, a los desagües correspondientes, lo cual es, como ves, una instalación de fontanería.

Tomas de agua y desagües no condicionan igual la oficina.

Si bien todo se engloba en el concepto general de Fontanería, se suele distinguir llamando «fontanería» a las tomas de agua, y «saneamiento» a la red de desagües.

Sin extendernos en esto, realmente básico por otra parte, cabe mencionar que las tomas de agua tratan con agua a presión, por lo que su colocación dentro de la oficina no está muy condicionada, ya que el agua va a llegar, viene con presión.

Sin embargo, el saneamiento ya es otra cosa, ya que el agua que se evacúa no lleva presión, y de manera general, se desplaza por la fuerza de la Gravedad.

Saneamiento por Gravedad.

Por tanto, si se quiere hacer una red de saneamiento que siempre funcione, se ha de contar con la Gravedad, y dar un mínimo de pendiente a las conducciones y tuberías, para que el agua, por su propio peso, vaya haciendo el recorrido necesario.

Esto, especialmente en espacios de oficinas, puede ser un condicionante importante, ya que la separación de los puntos de evacuación (habitualmente, conexiones con bajantes del edificio), implica también que, ya que la tubería tiene pendiente y va bajando, pueda tener problemas de espacios.

De hecho, en instalaciones de desagüe por Gravedad es relativamente habitual que las conducciones de una oficina circulen por el techo de la oficina del piso de debajo.

Sin embargo, esto no siempre es posible, tanto por problemas con la Normativa de algunos lugares, como por usabilidad (si tu red de desagüe tiene una fuga, no solo moja al vecino de abajo, sino que la reparación también ha de hacerse desde el espacio del vecino de abajo), y también por una cuestión constructiva.

La cuestión constructiva es que implica hacer un calo en el forjado, y esto, aparte de ser algo que tenga implicaciones tanto técnicas como normativas y administrativas, tiene un cierto coste que ha de evaluarse, y evaluarse también si es algo que merezca el esfuerzo o no.

Tal vez sea más útil poner la máquina del café en otro sitio o alquilar un modelo que tenga su propio depósito de desagüe que se vacíe manualmente, en lugar de montar una instalación de saneamiento completa para la máquina.

Es algo que cada caso individual supone un análisis y un resultado específico.

Saneamiento asistido mecánicamente.

Si no se puede contar con la fuerza de la Gravedad, hay que ayudar mecánicamente al agua a desplazarse.

Mediante máquinas se bombea el agua de saneamiento para llevarla hasta el punto en que sea necesario para evacuarla.

Efectivamente, puede ser que haya saneamiento en el que el agua, por ejemplo, circule hacia arriba, por el efecto de una máquina.

Y esto sí que es algo mucho más habitual en oficinas que en ningún otro tipo de espacios, como podría ser el residencial.

Es común encontrar, bajo los fregaderos de las cantinas de las oficinas, una máquina que eleva el agua del desagüe del fregadero hasta el techo, y tal vez, ya desde ahí, se pueda hacer uso de una red de conducciones que, ya por la fuerza de la Gravedad, llegue hasta una bajante o un punto de evacuación del agua.

Es también común que ciertos modelos de unidades interiores de climatización impulsen mecánicamente el agua condensada por su actividad hasta una cierta distancia, ayudando en ese primer impulso para llegar hasta una red de conducciones de saneamiento que, ésta ya sí, funcione por Gravedad.

La gran ventaja que tiene plantear el desagüe ayudado por máquinas es que ofrece una libertad de ubicación mucho más grande, ya que es la máquina la que va a empujar el agua en la dirección que sea necesario, incluso hacia arriba, y te puedes alejar más de las bajantes.

La gran desventaja que tienen es que el saneamiento solo es posible mientras las máquinas que empujan el agua, funcionen.

Si la máquina se avería, te quedas sin desagüe hasta que la arregles o la sustituyas.

Además, creas una dependencia de otras instalaciones.

Por ejemplo, si el motor de la máquina es eléctrico, en el caso de que tengas un corte suministro de la compañía eléctrica o una avería en tu instalación de electricidad, implicaría que la unidad de bombeo dejara de funcionar, y por tanto, te quedaras sin red de saneamiento por un corte eléctrico.

Como ves, es algo que has te evaluar en tu caso particular.

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