Cuando preguntamos esto recibimos, básicamente, 2 tipos de respuestas:
- Sí
- No
Y después de este comienzo tan sesudo y esclarecedor, vamos a definir un poco más en profundidad por qué sí, o por qué no.
¿Qué grado de desconexión necesitas para considerar que estás realmente de vacaciones?
Hay multitud de estudios que a lo largo del tiempo han intentado establecer de manera más o menos científica las características que ha de tener tu interrupción laboral para considerar que realmente estás de vacaciones.
Duración mínima de las vacaciones.
Existen los que se centran en la duración de los días que no trabajas, y normalmente parece ser lo más habitual establecer que no se consideran vacaciones si no estás al menos unos cuantos días de descanso: 7 días, 10 días, 14 días…
Dependiendo de quién haga el estudio, el número mínimo de días necesario para considerar que se está de vacaciones varía.
Grado de desconexión laboral mínimo para considerar que sean vacaciones.
Otros estudios se centran, más que en la duración, en el grado de desconexión que logres respecto de tu actividad laboral habitual.
El abanico de respuestas es enorme.
Pero en general se observa una relación psicológica entre la desconexión con lo laboral y la percepción de las vacaciones.
Tanto es así que, por ejemplo, en nivel de uso de Linkedin baja mucho en los meses de verano simplemente porque muchas personas relacionan Linkedin con «profesional» y mientras están de vacaciones no quieren ni oír hablar de nada que suene a «trabajo».
Una mezcla de duración y grado de desconexión en vacaciones.
Es fácil que haya una interrelación entre la duración de las vacaciones y el grado de desconexión.
Por ejemplo, se tiende a pensar que si las vacaciones son demasiado breves, no llegas a dejar de pensar en el trabajo, como que te acompaña mentalmente.
Según van pasando los días de vacaciones, vas olvidando el trabajo y te vas centrando más en tu «descanso» o en las actividades vacacionales, que muchas veces están muy lejos del concepto de «descanso», pero hacen que tu trabajo ya no esté en tu mente.
Lógicamente todo esto varía según cada persona.
Hay quienes son capaces de desconectar y olvidarse del trabajo en muy poco tiempo, y hay quienes necesitan más.
¿Trabajar en vacaciones es estar de vacaciones?
Pero ¿qué pasa si aparece una nueva variable, y te dicen que podrías trabajar una parte del día durante tus vacaciones?
Por ejemplo, que cada día dediques 2 horas a trabajar, o que cada 2 días dediques 1 mañana a trabajar…
No hablamos de una vida de nómada digital, que trabaja a tiempo completo mientras viaja, sino de ocupar parte del tiempo de tus vacaciones trabajando.
Aquí la gran pregunta es si tú consideras que eso son vacaciones realmente o que no lo son.
Y no solamente tú sino tu entorno.
Si te vas de vacaciones con otras personas ¿esas personas entenderían que dedicases una parte del tiempo a tu trabajo durante el viaje o no lo entenderían?
¿Qué sentido tendría trabajar una parte del tiempo de tus vacaciones mientras estás de viaje?
Hay varios motivos posibles.
Un ejemplo claro es el de poder alargar la estancia de viaje a cambio de no desconectar del todo durante «demasiado tiempo».
Imagina que tu trabajo decae en intensidad durante varias semanas porque tus clientes cierran en verano o por la circunstancia que sea.
Esto hace que no sea necesaria tu presencia constante o que estés dedicando una jornada completa cada día al trabajo.
Pero sí que es interesante que hagas un mínimo de seguimiento, contestes algunos emails, hagas llamadas, tal vez actualices paneles de control, analices datos…
Y resulta que con eso es suficiente para que el trabajo esté bajo control durante varias semanas.
En vez de «cortar» completamente durante 1 semana, podrías «cortar» parcialmente durante 3 ó 4 semanas.
Ahí entra el interés del workation.
No llegas a desconectar, pero a cambio no necesitas volver hasta más adelante en el calendario.
Niveles de responsabilidad y posibilidad de elegir.
Cabe decir que hemos visto muchas acaloradas discusiones acerca de esto por parte de personas que no pueden elegir, y que no tienen la posibilidad de hacer workation.
Te recomendamos que no te canses discutiendo si tú no puedes elegir.
Habitualmente, para que pueda existir la posibilidad de que alguien haga workation suele tener el requisito de que su puesto tenga un cierto nivel de responsabilidad en la empresa, o tal vez que su actividad sea propicia para el teletrabajo.
Sin embargo, que la actividad sea propicia al teletrabajo no tiene por qué implicar la posibilidad de workation: muchas veces el teletrabajo a jornada completa no permite nada de vacaciones durante su realización, por lo que no sería workation.
Si trabajas en algún tipo de trabajo plenamente presencial, o tu nivel jerárquico no es alto, y simplemente la empresa en la que trabajas te dice «te vas de vacaciones tal día y vuelves este otro día», pues ya está. Nada que pensar.
Ahora bien, si puedes regular tu nivel de dedicación en función de las necesidades reales de tu actividad (lo cual suele requerir de una posición jerárquica suficiente en la empresa, por lo general) entonces puede merecerte la pena echarle una pensada.
La pregunta sería algo así como:
«¿Prefieres irte a la playa 1 semana sin hacer nada de trabajo o prefieres irte a la playa 1 mes dedicando algo de atención al trabajo?».
¿Te compensa?
Probablemente cada persona tenga su respuesta individual.
¿Qué opinas tú?
Y como cada persona tiene su respuesta individual, tú tienes la tuya propia.
Háznosla saber.
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