Qué es VDC: Virtual Design and Construction

VDC-Virtual Design & Construction

VDC-Virtual Design & Construction

Si hablamos de Diseño y Construcción Virtuales, ¿no hablamos de BIM (Buliding Information Model)?

Sí y no.

Vamos a verlo.

 

Qué quiere decir Virtual Design & Construction.

Más allá de su traducción literal desde el inglés (Diseño y Construcción Virtuales), el VDC es una expresión utilizada para hablar de una forma de gestionar la producción de un proyecto de manera bastante general, completa e inclusiva.

Se trata de una manera de aproximarse al proyecto desde sus fases iniciales basándose en herramientas que manejen modelos virtuales (como los modelos BIM), para poder, por una parte, anticiparse a problemas que tradicionalmente se localizan más tarde, y por otra parte para añadir elementos de gestión que se integran en el proyecto como un todo.

Suena complicado, pero más que complicado, es complejo: tiene muchas partes, muchos componentes.

 

¿Te suena el lema de Easaedro de que un proyecto de oficina es mucho más de lo que se dibuja?

Pues a la gente que trabaja con los sistemas VDC, no les resultará extraño.

Si hablamos con vocabulario al uso, podemos referirnos a las dimensiones de un proyecto.

Más allá de lo que se ve, podemos hablar de otros aspectos (dimensiones) que son también muy importantes, especialmente si se quiere que el proyecto sea un éxito.

De este modo, podemos decir que un plano es 2d (2 dimensiones: ancho y largo), una maqueta o un modelo virtual  es 3d (3 dimensiones: ancho, largo y alto), pero hay más, y por eso se habla, por ejemplo, de proyectos en 4d (4 dimensiones: ancho, largo, alto y (generalmente) tiempo).

Se pueden definir unas cuantas “d” más, y tener proyectos 5d, 6d, etc, si hablamos de las dimensiones “presupuesto”, “recursos”…

Como ves, son cosas que no se dibujan en un plano, pero que forman parte del proyecto, y estamos hablando solamente de la parte de creación del proyecto: en Easaedro consideramos tan importante como esto todo lo relacionado con la definición de necesidades, Facility Management, ciclo de vida, etc. (si quieres, puedes seguir sumando “d” y tener 8d, 9d…).

 

La comunicación como base de VDC.

De todos los conceptos que se entrelazan en Virtual Design & Construction, si tuviéramos que resaltar 1, sería la comunicación.

Verás que hay muchas empresas que al hablar de esta metodología dicen que “sientan a todos alrededor de una misma mesa”.

Lo que realmente quieren decir es que hay un centro único de información que se comparte con todos.

Ahí es donde la tecnología adquiere un protagonismo enorme.

 

La información del proyecto, centralizada y accesible.

Aunque el proyecto no sea muy grande, uno de los problemas más habituales en su gestión suele ser que todas las partes interesadas tengan la información actualizada, y a ser posible, que sea coherente.

En un proyecto se genera mucha documentación, de diferentes tipos (planos, infografías, documentos de texto, hojas de cálculo…), y todo debe ir coordinado.

Por ejemplo, imagina que tras una conversación con su cliente, el proyectista incluye una silla de confidente más (de un cierto modelo) en uno de los despachos.

Ciertamente, deberá aparecer dibujada en los planos, pero también habrá una hoja de cálculo con un presupuesto en el que aparece la cantidad de sillas de confidente, y habrá que incluirla; habrá un listado de material para comprar, y habrá que incluir esa silla también allí; habrá alguna tabla en la que se hable de la ocupación máxima de la oficina, y tal vez haya aumentado en un puesto al incluir esa silla; habrá un documento de texto justificativo de que la ocupación de la oficina está dentro de la Normativa vigente, y tendrá que actualizarse con el nuevo dato, etc., etc., etc.,

Ahora piensa en lo fácil que es que alguno de estos actores del proyecto tenga un documento sin actualizar, o que sea incoherente con el resto.

Debe haber una figura definida en el equipo general que se encargue de asegurarse de que todos tienen la última versión aprobada del proyecto, en sus respectivos documentos.

Cuando hablamos de la filosofía VDC, la tecnología permite que haya un lugar, un servidor, en el que se organice la información, única para todos, accesible en cualquier momento, para que no haya discordancias.

 

La coherencia no es solo documental, sino también constructiva.

Habitualmente, en cualquier proyecto en el que intervienen varios responsables de área, el sitio bueno para algo también lo es para otra cosa: el sitio bueno para pasar un conducto de climatización puede que sea también el sitio bueno para pasar una conducción de saneamiento, el cableado de electricidad, etc.,

Por tanto, si un equipo se encarga del trazado de conductos de climatización, usará ese sitio para su diseño; al mismo tiempo, el equipo encargado del diseño del saneamiento usará ese sitio para llevar sus canalizaciones; y el equipo encargado del diseño eléctrico también usará el mismo espacio.

El problema es que eso no puede ser: solo uno de ellos puede usar ese espacio, y el resto, no.

No será demasiado difícil encontrar algún jefe de obra que te cuente haberse visto en situaciones, ya en fase de ejecución material de los trabajos, en los que varios oficios llegan con sus respectivos planos en los que a todos les dicen que hagan su instalación en el mismo sitio, siendo imposible.

En el mundo de la Construcción y Diseño Virtuales, uno de los cometidos de los modelos 3D es dibujar todo en el mismo modelo: la preconstrucción.

Al estar todo en el mismo modelo, se ve claramente que si hay un conducto de aire, en ese mismo sitio no puede haber un colector de saneamiento (por decir algo).

Efectivamente, puede decirse que esto complica el proyecto, pero realmente lo que está ocurriendo es que los posibles errores e incompatibilidades se están detectando en la fase en la que se pueden solucionar correctamente (en fase de proyecto), y no cuando se tienen que ingeniar inventos para salir del paso (en fase de obra).

 

Qué relación tiene BIM con VDC.

Una parte importante de la información disponible no se encuentra en planos independientes sino que existe una base de datos con apariencia gráfica de 3D: el modelo.

La creación del modelo BIM no responde tanto a una cuestión estética como a una modelización de lo que se quiere que sea la realidad del objeto proyectado.

Los sistemas BIM buscan automatizar la actualización de la mayor parte de los documentos del proyecto basándose en vinculaciones entre ellos.

La forma más lógica de establecer esa vinculación es partiendo del modelo (centro de todo esto) y lograr que el resto de los documentos se actualice a partir de él.

Si volvemos al ejemplo de la silla añadida al proyecto, la gracia del invento es que al incluir la silla en el modelo, los documentos vinculados al proyecto se actualicen: se sume una silla a las mediciones y presupuesto, se sume una unidad a las tablas de ocupación (si procede), se sume una unidad al listado de Compras, etc.

 

Hay quienes se niegan a hablar de VDC por considerarlo BIM.

Como ves, todo esto tiene mucho de debate acerca de, simplemente, terminología.

Si echas un vistazo al artículo que escribimos acerca del BIM, verás que BIM no es software, sino que es toda una manera de trabajar y de entender los proyectos.

Los defensores del Building Information Modelling argumentan que todo lo que hemos hablado aquí acerca de Virtual Design and Construction está dentro de la filosofía BIM, y por tanto no tiene sentido hablar de VDC como algo distinto.

Los defensores del uso de la terminología VDC esgrimen que, se quiera o no, el tiempo ha llevado a que cuando se hable de BIM automáticamente se piense en software, y que por tanto es necesario emplear otros términos para explicar la parte de la filosofía de esta manera de trabajar.

A nosotros todas estas discusiones acerca de terminología no nos interesan demasiado: nos interesa el concepto, y que esté lo más claro posible.

 

No es algo solo de tecnología, hay mucho trabajo fuera del ordenador, y hay que contar con ello.

No nos cansamos de repetir que, ya que la base de todo esto es el modelo, y que todo el mundo va a preguntar al modelo (sean personas o documentos vinculados), el modelo tiene que estar cargado de información.

Coloquialmente, se suele decir que al modelo “hay que darle de comer”.

Esto significa que si quieres que el modelo te conteste a tus preguntas, previamente hay que haberle introducido los datos.

Si, por ejemplo, quieres que se genere un documento en el que se reflejen las mediciones de los diferentes tipos de pavimentos de tu proyecto, debes introducir en el modelo los datos de todos esos pavimentos: si no, cuando preguntes al modelo, no tendrá respuesta.

Toda esta parte de carga de datos al modelo es la gran olvidada del proceso, y la gran sorpresa que se llevan quienes piensan en BIM exclusivamente como software: hay mucho que hacer que no procede de software.

Es también esta parte de carga de datos la que hace que la agilidad del sistema VDC (o BIM, si quieres) se ponga en cuestión.

¿Qué es más agil, hacer un plano 2D en CAD sin mucha información y un documento de hoja de cálculo independiente con su información concreta, o hacer todo un modelo en el que cargar información para luego volcarla en una hoja de cálculo?

Depende de muchos factores, pero no vamos a extendernos más hoy.

 

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