Sabemos que hay profesiones que tradicionalmente tienen nombres «cool» en algunos entornos sociales, mientras que otros no tanto.
Llega un momento en que muchas personas deciden hacia dónde van a orientar su actividad profesional futura, y un alto porcentaje, llegado el momento, no lo tiene claro.
Es entonces cuando se empiezan a aplicar algunos «filtros» generales, del tipo de «¿ciencias o letras?» porque bueno, por algún sitio habrá que empezar, ¿no?
¿No te parece cool dedicarte al sector hotelero, de servicios o de turismo?
Uno de los motivos por los que no se contempla dedicarse al mundo hotelero es porque no suena tan bien como suenan otras profesiones cuando se queda con los amigos, o con otras personas en general.
Hay profesiones y titulaciones que parecen tener todavía un cierto aura de admiración por parte de los demás, y muchas personas jóvenes o no tan jóvenes caen en eso.
Las profesiones cool y la realidad laboral no siempre se corresponden.
Y decimos lo de que «caen en eso» porque los tiempos cambian y el mercado laboral también, pero la imagen cool de las profesiones en los grupos de amigos parece no haberse enterado.
Puede que tengas un título muy molón, que hace décadas significase un status social y todo eso, pero que hoy en día ya no sea lo mismo si analizas las condiciones laborales.
Quedas bien delante de tus amistades porque tu título suena a algo chulo, pero lo era en otra época, ahora ya…
La profesionalidad en el sector hotelero está premiada.
Uno de los problemas sociales para que te decidas a dedicarte al sector hotelero es que no se entienda como algo profesional sino como un fracaso porque no eras genial estudiando y has acabado «sirviendo».
El sector Servicios, sin embargo, es el motor económico de muchos países, y es relevante en otros muchos.
La cantidad de «mano de obra» que conlleva el sector servicios es elevada, sobre todo si se compara con otros sectores actualmente.
Pero existe la aceptación generalizada de que la mano de obra del sector servicios no sea profesional.
Es decir, se acepta que los puestos de trabajo del sector servicios no conlleven formación ni preparación.
Pero puede tenerla.
Y de hecho, marca diferencias.
Grandes diferencias.
Es decir, cuando el personal es profesional, hay diferencia.
¿Qué pasa con la formación en el sector servicios?
¿Te parece aceptable que alguien se aloje en un hotel de elevado precio, y que los baristas no sepan preparar correctamente cócteles conocidos?
¿O que las camas estén mal hechas?
¿O que los camareros te echen encima los restos de la mesa al limpiarla (por ejemplo)?
Pues ocurre con más frecuencia de la que debería ocurrir.
Esto conlleva que, cuando aparece alguien que tiene un grado de preparación más elevado que la mayoría, no tiene problemas para acceder a los puestos de trabajo.
Sin embargo, actualmente las escuelas y carreras que existían al respecto se han ido reduciendo por falta de interés del posible alumnado, que no ve atractiva la posibilidad de desarrollarse en el mundo hotelero.
Específicamente en los hoteles.
Hacer carrera en un hotel implica, sí o sí, conocer el funcionamiento de los hoteles, en general, y del establecimiento en el que se trabaja, en particular.
Parte de ese conocimiento se adquiere con la experiencia, directamente en el trabajo.
Pero parte de ese conocimiento se ha de adquirir mediante el estudio y la formación previa.
Un hotel es un sistema complejo donde cada departamento y componente ha de cumplir funciones claras y conocidas por todos.
Entenderlo es básico para poder desarrollar tu trabajo de manera profesional.
Por ejemplo, cuando se piensa en alguien que trabaja en Recepción, siempre se dice que ha de ser alguien que hable muy bien ciertos idiomas, y ya está.
Pero un departamento de Recepción es mucho más que eso, mucho más.
Tanto es así que para que un Front Desk Manager pueda ser productivo ha de tener un conocimiento bastante amplio de cómo funciona un hotel, de quién hace qué, a quién acudir para cada cosa, y además, gestionar un equipo que puede llegar a ser más numeroso que la gran mayoría de departamentos de empresas de otros sectores.
Pero cuando quedan con sus amigos no se sienten valorados porque sus amigos piensan que es alguien que habla idiomas, y ya está.
Ese freno es muy importante para que haya interés en la profesionalización.
Entender la profesionalización.
Aunque sea tema de otros artículos, entender la profesionalización es básico en una sociedad, grupo, entorno…
No es lo mismo ese que tiene gracia contando chistes en las cenas de empresa que ser humorista profesional, o payaso profesional.
No es lo mismo que tengas buen sentido para hacer música con un instrumento que ser músico profesional.
No es lo mismo que se te de bien la cocina y que te queden ricos los platos, que ser chef profesional.
No es lo mismo que te queden bien las fotos que haces en las vacaciones que ser fotógrafo profesional.
Y los ejemplos pueden extenderse más y más.
¿Lo entiende la Sociedad?
¿Lo entiende tu grupo de amigos?
Depende.
Muchas veces, no.
Ser profesional implica una formación en ámbitos que muchas veces no se ven, y que muchos piensan que no existen.
En una cocina de un hotel hay unos procedimientos de seguridad alimentaria, trazabilidad de los alimentos, cadenas de frío, documentación, localización de alérgenos, coordinación de equipos, realización y recepción de pedidos, etc., etc., que van mucho más allá de que te quede rica la comida que preparas para tus amigos en las celebraciones.
Una cosa es que seas hábil, que está muy bien que lo seas, y otra muy diferente es que te profesionalices.
Por ejemplo ¿Sabrías los procedimientos de preparación ante los huracanes que debes llevar a cabo en un hotel si está esperando que llegue uno?
Muchas personas ni se plantean esa parte de la preparación, pero forma parte de la profesionalización del sector.
Como muchas personas ni siquiera se plantean que eso exista, no lo valoran.
El hecho de que no se conozcan las profesiones implica que no se valoren, y que a muchas personas no les resulte atractivo formarse de manera profesional.
¿Qué opinas tú?
¿Por qué crees que hay el desinterés por la profesionalización en los hoteles por parte de quienes eligen su futuro profesional?
El tema da para mucho.
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