Los pavimentos de tu vivienda en Home Staging.

Easaedro. El Pavimento de tu Vivienda en Home Staging
El pavimento de tu vivienda se percibe claramente por los posibles compradores como un factor importante (imagen original base de Midascode)

Los pavimentos son uno de los elementos más influyentes en los posibles compradores de una vivienda, debido a la dificultad que ven en cambiarlos en el futuro.

A diferencia de lo que ocurre con otros elementos, como la pintura, las cortinas, los electrodomésticos… los pavimentos se ven como algo fijo a muy largo plazo.

Si al posible comprador o posible compradora no le gusta el color de las paredes, lo percibe como algo que podrá cambiar con facilidad, incluso puede ser que ya tenga decidido pintar, sea cual sea el acabado actual que le presentes.

Cambiar el pavimento implica varios costes.

Si vas a cambiar el pavimento de tu vivienda, debes considerar varios aspectos:

  • No puede haber objetos encima del pavimento, tienes que tener, por lo menos, una parte de la casa despejada, para poder trabajar en el suelo.
  • Has de levantar el pavimento actual (picar, romper, despegar… depende del pavimento).
  • Retirar el pavimento a un vertedero autorizado.
  • Has de levantar y/o reparar la base del pavimento que se encuentra debajo del material de superficie.
  • Has de preparar y nivelar el material de agarre y la nueva base.
  • Has de comprar y suministrar a tu piso el material de acabado nuevo (el nuevo pavimento).
  • Has de instalar el suelo y nivelarlo finalmente.
  • Dejar que seque, sobre todo por la base y el material de agarre.
  • Limpiar todo, incluyendo la retirada de los restos.
  • Volver a colocar los muebles y los objetos, que tal vez tenías en otra habitación, o si has cambiado todo el pavimento, tal vez estabas pagando un guardamuebles.

No es que hacer obra en casa asuste a muchas personas, pero el hecho de tener la casa vacía de muebles para poder trabajar en el suelo sí que supone un freno mental para muchos.

Además, dependiendo del tipo de pavimento, se puede percibir como algo más accesible al cambio, o muy difícil de manejar.

Por ejemplo, un pavimento vinílico se entiende, a simple vista, más manejable que un solado de gres, en el que es fácil que las baldosas no queden niveladas.

Además, el pavimento vinílico se corta con una cuchilla, que más o menos se entiende como un utensilio más doméstico, pero las baldosas de gres se cortan con una radial, y el común de las personas no tiene una radial en su casa, ni la sabe manejar, y es muy peligroso manejarla si no se ha tenido la formación laboral necesaria.

El estado de mantenimiento de los suelos a la hora de vender o alquilar tu casa.

Antes de entrar a echar un vistazo a los tipos de pavimento que puedes barajar para tu vivienda, cabe mencionar que el estado de mantenimiento y de desgaste del suelo es algo que percibirá de manera muy intensa cualquier posible cliente que venga a ver tu casa.

Es independiente de si tu suelo es más o menos «lujoso»: un suelo menos lujoso en buen estado se vende mejor que un pavimento más lujoso en peor estado.

Suelos representativos y pavimentos de fácil mantenimiento.

En relación con lo anterior, cabe mencionar que hay muchos «mitos» acerca de lo que son buenos o malos suelos.

Recuerda que un suelo en buen estado vende más, y hay pavimentos que son más fáciles de mantener que otros.

Ten en cuenta que la representatividad de los tipos de pavimento ha ido cambiando según las épocas, y también varía según el lugar en el que estés.

Por ejemplo, el terrazo se utilizó para pavimentar grandes palacios hace siglos, y sin embargo, parece que ahora no se considera un suelo demasiado apetecible, cuando es un pavimento que te puede interesar, y mucho, en cuanto lo analizas un poco.

Sin embargo, existe una idea de que el mármol es un pavimento muy bueno, y ciertamente se puede considerar lujoso porque es caro, y porque también se ha utilizado para palacios que hayas visitado, o grandes edificios públicos… pero ha demostrado con el paso del tiempo que no es un pavimento muy bueno, que se desgasta demasiado (la próxima vez que veas un pavimento de mármol, fíjate en los peldaños de las escaleras, y verás cómo aprecias el desgaste de las pisadas.

Mantenimiento del suelo por limpieza o por reposición.

En las oficinas, apenas se usa la moqueta en rollo, y es por motivos de mantenimiento.

Si colocas moqueta en rollo y a alguien se le caen unas gotas de café al suelo, la mancha es difícil que salga.

La conservación de las moquetas se basa en el aspirado del polvo, y también en la reposición de piezas.

Si pones moqueta en losetas, cuando se te mancha una loseta, la cambias por otra nueva.

Si es en rollo, tendrías que levantar y sustituir una superficie muy grande de moqueta por una simple mancha localizada.

También influye que bajo la moqueta de una oficina puede haber suelo registrable, y para acceder a él, es más fácil si el pavimento es en losetas.

Pero en una vivienda, la moqueta en losetas no está demasiado contemplada, y no hay motivos para ello, simplemente la costumbre.

Si tienes una moqueta en losetas, como es más fácil de mantener, es más probable que su aspecto general de conservación sea mejor que el de una moqueta en rollo.

En el resto de pavimentos, has de tener en cuenta la resistencia a los limpiadores y desinfectantes.

Los suelos se manchan, y se contaminan.

Por tanto, hay que limpiarlos y desinfectarlos con frecuencia.

Si el pavimento no resiste la acción de los productos de limpieza, se va a deteriorar muy rápido.

Por ejemplo, un pavimento de gres bien instalado puede tener un aspecto impecable décadas después de su instalación.

Los compradores lo saben, y lo perciben como un valor.

Calidez o frialdad del suelo.

Hay a quien no le gustan los pavimentos cerámicos, y es porque los considera fríos, tanto visualmente como físicamente.

Hay personas que gustan de caminar descalzas por su casa, y las baldosas les resultan frías.

Prefieren pavimentos de moqueta, o acabados en madera.

De las moquetas, ya hemos hablado, y las maderas han vivido una etapa dorada en los últimos años.

Sin embargo, las tarimas que te encuentras habitualmente son imitaciones de los antiguos suelos de madera o parquet.

Son más baratos, y tienen una categorización en niveles de resistencia a la abrasión.

Se trata de tarimas de materiales diferentes a la madera, con una lámina de madera encima, en muchas ocasiones recubierta de algún material plástico que la proteja.

Los suelos de madera maciza, como el parquet tradicional, al tener espesor, permitía que, cuando ya el aspecto superficial empeoraba con el tiempo, lijar la superficie y barnizarla, de modo que volvía a verse como nuevo, y aunque el espesor de las tablillas iba disminuyendo con cada lijado, era suficientemente gruesa como para poder lijar varias veces.

En las tarimas habituales, esto no es posible, y hay que sustituir partes del pavimento completas cuando está dañado… pero su coste es muy inferior.

Sin embargo, son más fáciles de sustituir que los pavimentos cerámicos, pues suelen tener una instalación flotante, sobre rastreles, o mediante losetas imbricadas, que no requiere de albañilería.

El pavimento adecuado para cada espacio es muy importante.

Más allá de tus preferencias, los pavimentos han de ser adecuados para cada espacio.

Puede ser que en tu dormitorio te resulte muy agradable tener un pavimento de moqueta.

Pero en el aseo o en la cocina, no debes contemplarlos como posibilidad.

Los suelos de los aseos y cocina se mojan, y se tienen que poder fregar.

No es necesario que sea un gres, puede ser un PVC, o cualquier pavimento que se pueda fregar con agua, limpiador y desinfectante.

La facilidad de superponer la percibe tu posible comprador o compradora.

Si entras en un salón y ves un pavimento de gres, te resultará fácil darle calidez poniendo alguna alfombra en algunas partes.

Si ves un pavimento de moqueta en rollo, no se percibe lo mismo.

Recuerda que estamos hablando de comercializar la vivienda.

Rentabilidad de actuar en el pavimento de tu vivienda para venderla o alquilarla.

Tal como te indicábamos cuando te explicábamos las bases del Home Staging, esto va de comercializar a un precio más alto, o más rápido.

No has de perder de vista la fórmula:

Incremento de beneficio >Coste de la intervención

Por tanto, has de tener una idea profesional de lo que vas a poder influir en el precio mediante un cambio de pavimento.

Así, es probable que no te interese acudir a pavimentos muy caros, si se vé que tu potencial cliente no va a poder pagar lo que cuesta, o el incremento de precio sobre la situación actual de tu vivienda no va a ser rentable.

Pero también has de tener en cuenta la depreciación por no hacerlo.

Ten por seguro que cualquier posible comprador o arrendatario que visite tu vivienda, si el pavimento está en mal estado, lo va a percibir con fuerza, y puede influir mucho en su decisión de compra o alquiler.

Share