La gastronomía local como valor… ¿para qué turistas?

El asunto de la valoración de la gastronomía local es el reflejo de un paradigma mucho más amplio que afecta al turismo de una manera tan generalizada que está en casi todo.

¿Es buena la gastronomía local? ¿Quién dice si lo es?

Uno de los problemas principales es que hay regiones cuya gastronomía está muy bien valorada internacionalmente, y otras que no.

Así, en las regiones o países con una gastronomía local bien valorada internacionalmente los turistas van a requerir probar esos manjares de los que tanto les han hablado, han leído, etc.

Sin embargo, ¿quién decide que la gastronomía de un lugar es de alto valor o no lo es?

Fíjate en cómo al pasar los años se van reconociendo los platos de países que no hace tanto eran ignorados.

Pero no es que sean platos nuevos sino que se reconoce, ahora, la cocina tradicional de algunos países, que lleva décadas y décadas haciéndose, pero que hasta ahora no se consideraba buena.

Siempre salen listas de tipo «los países con mejor gastronomía del mundo», y si tienes varias de varios años diferentes, verás cómo las posiciones van cambiando siendo la misma gastronomía, a veces con cambios de posiciones en las listas muy drásticos.

La actitud de si lo local vale o no vale para los turistas.

Hay países que reciben a muchos turistas de otros países.

Y hay países cuyos habitantes viajan a esos destinos turísticos.

Hay hoteles en países de habla hispana en los que ni siquiera se habla español. Es un claro ejemplo de en quién están pensando cuando diseñan el hotel y sus servicios.

Y la gastronomía es un reflejo de la actitud general de los turistas de los países de origen.

Hay turistas que quieren aprovechar que viajan para cambiar de aires, para conocer cosas nuevas, o simplemente para aprovechar a degustar platos que en su país de origen no sean tan fáciles de encontrar como en su destino vacacional.

Pero también hay muchos, muchos, pero muchos, que no quieren eso, que lo que quieren es comer lo mismo que comen en su localidad de origen, estén en el lugar del mundo en el que estén.

No se fían de que la comida fuera de su país sea siquiera comestible, y prefieren que les ofrezcan la comida importada de su lugar de origen.

¿Extraño?

Bueno, ¿en qué idioma les hablan en el hotel, en el idioma local o en el de su lugar de origen?

Pues con la comida es igual, ellos sienten que viajen a donde viajen, es tarea de los hoteles aprender a hablarles en su idioma de origen y ofrecerles la comida de su lugar de origen (aunque seguro que no son capaces de hacerla tan rica como en su lugar de origen).

Al final no es una cuestión de comida sino de la actitud general hacia el viaje que tenga cada cual.

¿Es entonces la comida local un valor diferencial?

Pues depende.

Depende de si tiene buena fama en el lugar de origen de sus huéspedes o no.

Y fíjate que en todo el mundo el turismo está diseñado para viajeros de unos pocos países, por lo que su criterio es lo que marca el valor de la comida local como favorable o no.

¿Tú qué opinas?

Es evidente que habrá opiniones de todo tipo.

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