Redundancias en la sala COMMS.

redundancias en la sala COMMSLa importancia de las redundancias en la sala COMMS deriva de la enorme relevancia que esta sala tiene en una oficina, ya que es donde se encuentra el núcleo técnico que permite las comunicaciones internas y externas.

Puede llamarse sala COMMS, o “sala de servidores”, “sala del rack”, incluso “CPD”, si bien la denominación de CPD se suele reservar a lugares donde los elementos técnicos de comunicaciones son la función en sí, siendo incluso edificios completos dedicados exclusivamente a ello.

 

Mantener la sala COMMS en funcionamiento es una prioridad.

Como ya has podido leer en diferentes artículos, una interrupción en el funcionamiento de la sala COMMS tiene un gran impacto en el funcionamiento de la propia oficina, incluso puede que paralice la empresa en sí.

Por tanto, se disponen unos mecanismos de seguridad que están encaminados a que la sala se mantenga en funcionamiento el mayor tiempo posible.

 

La electrónica y las infraestructuras de la sala COMMS.

Es necesario entender que la sala funciona por la combinación de dos conjuntos de cosas:

  1. La electrónica:
    1. Son los switches, los servidores…. los aparatos electrónicos que realizan la tarea de permitir las comunicaciones entre personas, ordenadores, etc.
      1. Suelen estar instalados dentro de estructuras portantes especialmente diseñadas para ello: los racks.
  1. Las infraestructuras de la sala:
    1. La electrónica no funciona en cualquier condición ambiental de temperatura o de humedad: la sala debe tener unas ciertas condiciones.
      1. Para ello, la sala tiene un diseño específico.
        1. Arquitectónico: que permita la usabilidad de la sala, con un diseño y una elección de materiales adecuados.
        2. De instalaciones:que logren las condiciones necesarias para que la electrónica realice su trabajo.

Por conceptualizarlo de alguna manera, la parte de la electrónica es en la que se especializa el departamento de IT (Informática, Tecnología de la Información…), mientras que la parte de la infraestructura de sala sería más próxima a la especialidad de un departamento de Facility Management, incluso de Office Management.

 

Las instalaciones de la sala son máquinas.

No debes perder de vista este concepto, en ningún momento, porque condiciona todo el diseño de funcionamiento de la sala, y por tanto, de tu oficina.

Veremos cómo, por ejemplo, si es necesario mantener la temperatura de la sala COMMS dentro de unos valores, para ello usarás máquinas refrigeradoras del aire; para asegurar que los servidores sigan funcionando ante un corte de suministro eléctrico, usarás Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAI)…

Estos elementos no dejan de ser máquinas, y por lo tanto, su concepto de funcionamiento es el de una máquina:

  • Tienen unas determinadas prestaciones.
    • Según el modelo, tendrá mayor o menor potencia, mayor o menor grado de intercomunicación, será o no programable, mayor o menor eficiencia energética…
  • Tienen una cierta fiabilidad.
    • Según su diseño y sus componentes, tendrá una mayor o menor probabilidad de averiarse
      • Según cuál sea el fabricante, las averías pueden ser más o menos duraderas, puede ser más o menos difícil conseguir las piezas necesarias para solventar la avería…
  • Necesitan mantenimiento.
    • Si no se cumple con un cierto plan de mantenimiento, por muy buena que sea la máquina, fallará más.
      • Tanto averías como las operaciones de mantenimiento implican que la máquina debe pasar un cierto tiempo sin funcionar, o funcionando en régimen especialmente reducido.

 

Debes prever la parada de las máquinas de infraestructura de la sala.

Teniendo en cuenta la importancia de la sala de servidores para el funcionamiento de la oficina, la consideración de las máquinas que permiten a la electrónica de red funcionar en condiciones suficientemente buenas también es relevante.

Y, como mantienes en tu mente que estás tratando con máquinas, y que las máquinas se averían, y que también han de parar para operaciones de mantenimiento (que, a diferencia de las averías, se planifican controladamente), has de contar con que, en ciertos momentos, estas máquinas van a estar paradas.

Valora cómo afectan estas paradas a la sala, a la electrónica de red, y a la oficina o la empresa en sí.

Si la afección es de importancia, entonces también lo es que tengas previsto algo para esos momentos de paradas, averías, etc.

Lo que no puedes hacer, en ningún caso, es suponer que las máquinas van a funcionar perfectamente siempre, y que no tienes que pensar nada.

 

Caso de ejemplo: la refrigeración de la sala.

Una de las cuestiones que más preocupa a los responsables de IT cuando se trata de las salas COMMS es el asunto de que la electrónica de red no funciona correctamente (o directamente, no funciona) fuera de un rango de temperaturas.

En general, la propia electrónica de red disipa calor, contribuyendo a elevar la temperatura de la sala, por lo que la preocupación a este respecto suele centrarse en el sobrecalentamiento de la sala.

Por eso, en este tipo de espacios se hace necesaria la instalación de máquinas que enfríen el aire hasta valores aceptables para el funcionamiento de los aparatos.

Más allá de llegar al correcto dimensionado de las prestaciones necesarias de la maquinaria para lograr las temperaturas buscadas, lo que nos ocupa aquí es que, antes o después, va a haber averías, operaciones de mantenimiento, o las dos cosas.

Para que esto no suponga un problema de continuidad en la actividad de la oficina o de la empresa, hay que recurrir al diseño de la instalación, y al concepto que nos ocupa: la redundancia.

 

La redundancia, pero real.

Lo que significa que la instalación tenga redundancia es que hay una multiplicidad de máquinas que pueden cubrir las necesidades de la sala completamente.

En el caso de la refrigeración de la sala, que exista redundancia significa que hay al menos dos máquinas, de tal manera que cada una de ellas puede, por sí sola, lograr el objetivo de la temperatura ambiental necesaria.

Aquí, lo que conviene recalcar, y lo que está menos comprendido en general, es el hecho de que cada máquina es suficiente por sí sola.

Si no, no hay redundancias en la sala COMMS.

 

La redundancia no es lo mismo que un apoyo.

Sigamos con el ejemplo de la refrigeración.

Imagina que, tras los cálculos, resulta que necesitas, de manera constante, tener una máquina funcionando a 5kW refrigerantes.

Para ello, instalas una máquina.

Pero resulta que, por el motivo que sea, hay momentos, o épocas del año, en que la potencia refrigerante necesaria es de 8kW.

Una posible solución es añadir a la máquina para 5kW que ya tienes, otra máquina para los 3kW que faltarían, de manera que entre ambas pudieran suministrar esos 8kW necesarios de manera puntual o estacional.

Esto, aunque en la sala haya 2 máquinas, no es una redundancia.

Si la máquina que trabaja a 5kW se para, la de los 3kW no puede cubrir la demanda de refrigeración, por lo que la electrónica de red dejaría de funcionar.

Iremos un paso más allá: en lugar de instalar una máquina de 5kW (con su correspondiente margen de uso) y otra de 3kW (con su correspondiente margen de uso, también, como siempre has de hacer), instalas 2 máquinas iguales, de 5kW cada una.

Esto sigue sin ser una redundancia, pues en los momentos en que hacen falta los 8kW, si coincide que una de las dos máquinas se avería o se apaga para mantenimiento, la otra no puede, por sí sola, cubrir los 8kW necesarios, y la electrónica de red dejaría de funcionar.

Hay mucha confusión respecto a esto, porque, a la vista, hay 2 máquinas, y puede parecer que hay redundancia, pero lo que hay es una máquina funcionando habitualmente, y otra que solamente funciona cuando la demanda de refrigeración supera la respuesta de la máquina que está encendida.

En el caso del ejemplo, la máquina de 5kW estaría funcionando de continuo, y en ciertos momentos de aumento de necesidad, se encendería también la de 3kW.

Si pensamos en que ambas máquinas fueran de 5kW, se decidiría indistintamente, o se planificaría una alternancia para alargar la vida útil de las máquinas.

 

¿Cómo sería la instalación para que hubiera redundancia?

Para que hubiera redundancia, debería haber al menos 2 máquinas de 8kW (con su respectivo margen de uso, siempre) cada una.

De esta manera, cuando una de las dos deba parar, la otra cubre el total de la demanda de refrigeración, sea el momento que sea, y la electrónica de red no deja de funcionar.

 

La redundancias en la sala COMMS se diseñan.

Conseguir redundancia no es simplemente poner dos máquinas (o 3, 4…) sino que se diseña la instalación para ello.

Se ha de considerar la ubicación de las máquinas, que ocupan espacio, y además pueden ver afectada su eficiencia según su colocación y elementos próximos.

Y también, lo más efectivo es utilizar máquinas que puedan comunicarse entre sí o con un gestor común, de tal manera que vayan funcionando y apagándose cuando más convenga.

 

No siempre es cuestión de apagar: ejemplo.

Imagina que necesitas esos 5kW en la sala.

Una opción posible es que, en lugar de tener una máquina funcionando a tope (5kW) todo el tiempo, y la otra apagada, en espera del momento especial, tengas ambas máquinas funcionando a 2’5kW cada una, simultáneamente.

De esta manera, no quemas una de las máquinas antes de tiempo, y alargas la vida útil de la instalación.

Claro, para esto necesitas que las máquinas puedan funcionar a diferentes regímenes de potencia, para poder ajustarlas, y también será útil que se puedan comunicar entre sí o con un sistema de control común, para lo cual necesitarán reunir una serie de características y/o accesorios que lo permitan.

 

Si tienes ocasión, identifica redundancias en la sala COMMS.

Si se te da la circunstancia de que puedas ver alguna sala COMMS en funcionamiento, prueba a identificar redundancias.

Algunas son visibles, como el hecho de que veas varias máquinas de refrigeración (incluso, como hemos visto, pueden ser aparentes, pero no reales); y otras no lo son tanto.

Por ejemplo, dentro de la propia electrónica de red, es muy habitual que los servidores tengan 2 fuentes de alimentación, por si falla el suministro eléctrico de una de las fuentes.

Para que ello funcione, el diseño de infraestructura eléctrica debe garantizar lo mejor posible que la procedencia del suministro que llega a cada fuente es distinta. Imagina que las dos fuentes están conectadas al mismo circuito eléctrico, y que salta el interruptor de protección en el cuadro eléctrico: ambas fuentes se quedan sin alimentación…

 

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