¿Necesitas o no suelo técnico en tu oficina?

necsitas-suelo técnicoPor qué se instala suelo técnico.

El origen de uso del suelo técnico viene dado por la cantidad de instalaciones que hay en una oficina.

De esta manera, el cableado circula bajo un pavimento sobreelevado con cierta libertad, sin interrumpir la circulación.

De hecho, es una de las principales diferencias que, tradicionalmente, se han comentado entre un espacio doméstico y uno de trabajo. En la viviendas no hay, generalmente, suelo técnico.

Por cierto, merece la pena remarcar lo de “tradicionalmente”, porque las viviendas han ido incrementando su necesidad de instalaciones, aunque la realidad es que ni siquiera la mayoría de las nuevas construcciones parecen haberlo comprendido.

Solamente piensa en cuántas regletas se instalan en las casas actualmente, porque hay muchas menos tomas de corriente de las que se necesitan; y lo mismo ocurre con otras instalaciones, como las tomas para TV o de datos.

 

El WiFi.

Estarás pensando precisamente en el meollo de la cuestión: en las viviendas hay instalaciones que necesitan menos tomas que antes.

Por ejemplo, podemos pensar en la instalación de datos.

No hace mucho, si querías usar tu ordenador portátil en la cocina, o en un dormitorio, necesitabas (si querías estar conectado a Internet), una toma de datos en cada espacio.

Con el paso del tiempo, esto ha dejado de ser necesario: instalas un router WiFi y ya tienes conexión en cualquier punto de la casa (siempre que esté dentro del alcance del router).

 

Entonces ¿ya no hace falta suelo técnico?

Nunca ha sido estrictamente necesario.

Antes de usarse el suelo técnico, las mesas de las oficinas se pegaban a las paredes, donde estaban los enchufes, cableados por rozas en los tabiques.

Si se quería llevar la electricidad a mesas “en isla”, no pegadas a la pared, como mucho se usaban unas canaletas de perfil bajo que se tendían en el suelo: siempre estaba la opción de hacer rozas en el suelo para llevar un enchufe a cualquier parte, pero tenía el inconveniente de ser alfo costoso, difícil y, sobre todo, muy poco flexible.

También está la opción de llevar el cableado por el techo, y bajarlo a las mesas mediante unas columnas o canaletas verticales que alojan las tomas eléctricas en su parte inferior.

Y, oye, todo eso lo puedes seguir haciendo hoy en día, nadie te lo impide.

Lo que ocurre es que el suelo técnico te da ventajas, sobre todo cuando quieres liberarte de pegar las mesas a las paredes y tener libertad en el diseño de la distribución del espacio.

 

Sigue habiendo cables.

En la oficina sigue habiendo cables.

La seguridad del WiFi respecto a intrusión y respecto a interferencias mejora constantemente, pero no llega a los niveles que ofrece el cableado: y la oficina no puede depender de inestabilidades en las instalaciones.

Por otro lado, la electricidad se conduce mediante cables y, a diferencia de los de datos, por estos circula corriente a una intensidad que no es despreciable si pensamos en la seguridad de las personas. Es decir, hay que llevarlos protegidos.

Seguramente habrás oído casos en los que se han instalado muchos puestos de trabajo en un único espacio, todos con ratones inalámbricos, y que no funcionaban.

Esto se debía a las interferencias entre ellos, y la única manera de solucionarlo (fácil) fue cambiar los ratones por otros con cable: problema resuelto.

Si piensas en tu casa, donde tal vez tengas incluso 2 ó 3 ratones inalámbricos en un mismo espacio (y sin problemas de interferencias), tenderás a creer que en un open space con 50 puestos o más tampoco pasaría nada, pero sí pasa.

Por tanto, el volumen de cableado de una oficina sigue siendo considerable.

 

El suelo técnico también ha evolucionado.

Dedicaremos otro artículo a hablar de tipos de suelo técnico, pero sí que procede mencionar que la imagen tradicional del suelo técnico no tiene por qué ser válida para tu oficina.

Los detractores del suelo técnico suelen afirmar que suena mucho, que cruje, que se mueve… incluso hay todavía hoy muchos diseñadores y arquitectos que piensan que la instalación de suelo técnico te condiciona a instalar una moqueta encima (¡ey!, mejor eso que los que piensan que es un nivelador estupendo para instalar tarima sobre él, eliminando la característica más útil del suelo técnico: es registrable).

Esto ya no es así.

De hecho, es muy probable que hayas estado en oficinas que tienen suelo técnico y que no lo hayas notado (si es que te fijas en esas cosas cuando vas a una oficina…), porque no sonaba, porque tenía un acabado cerámico, porque no se movía nada… pensaste que era un solado sobre un forjado o una solera de hormigón.

No te dejes llevar ni por los prejuicios tradicionales ni por los pretendidos profesionales que no lo sean tanto.

Piensa por ti.

 

En locales nuevos, ojo con los desniveles.

El suelo técnico tiene un coste, y eso hace comprensible que, muchas veces, te vas a encontrar (si visitas locales para un posible traslado de tu oficina, o una nueva implantación), con que no está instalado.

De acuerdo, esto es una cuestión de presupuesto: quién lo paga.

Seguramente, el propietario o el vendedor querrá que lo pagues tú, y tú que lo pague él.

Pero hay un aspecto técnico-arquitectónico: el suelo técnico está más alto.

Un suelo técnico “estándar (no me atrevo a usar esta palabra mucho, porque hay tantos tipos que no quisiera inducirte a pensar que hay uno estándar y todos los demás son especiales), se eleva unos 17cm por encima de la solera o del forjado.

Esto implica un cambio de nivel, que habrá que salvar mediante algún mecanismo arquitectónico, como pueda ser un escalón o, mejor, una rampa.

Si el desnivel es de unos 17cm, las normativas de accesibilidad no te permitirán tener un escalón, tanto por el hecho de ser un escalón (problemas para sillas de ruedas o personas con muletas…), como por el hecho de ser un único escalón (no se vé, y provoca que las personas tropiecen al subir o bajar).

Si las normativas te establecen que la pendiente máxima de una rampa está en el entorno del 10%, puedes hacer el número aproximado de que te hará falta una rampa de 1’70m de largo para salvar un desnivel de 17cm.

 

Los baños.

En los baños no suele haber suelo técnico, por la dificultad de fijar correctamente los sanitarios sin que tengan fugas de agua.

Por tanto, si tu oficina no tiene suelo técnico y lo instalas, tendrás un escalón cuando llegues a los baños, y recuerda que eso viene a suponer una rampa de un cierto desarrollo.

Existen patentes de lo que se viene a llamar “solera seca”, que viene a ser una especie de suelo técnico pero no en losetas registrables, sino en planchas que se unen de manera rígida, permitiendo generar algo parecido a una solera, pero sobre pedestales, lo cual permite igualar el nivel del suelo de los baños con el de la oficina.

No obstante, debe quedar correctamente ejecutado, porque si no, el problema del agua y de la fijación de los sanitarios se hace importante. Por este motivo no es una solución tan extendida como, entendemos, acabará siendo en tiempos venideros.

 

Cuando el local está preparado.

Te encontraras, cuando vayas de prospección, visitando locales posibles para una oficina, que algunos tienen, según entras, un escalón hacia abajo.

Esto es, precisamente, porque está prevista la colocación de un suelo técnico que, una vez instalado, nivele el suelo interior del local con el del hall desde el que se accede a dicho local (descansillo de ascensores, etc.).

 

El problema a la inversa, pero el mismo problema: desnivel.

En este caso, si decides que no necesitas suelo técnico para tu oficina y no quieres instalarlo, seguirás teniendo el problema del desnivel, pero en sentido contrario: necesitarás una rampa que baje desde la entrada (entradas, salidas de emergencia, etc…) y desde los baños hasta el nivel de tu oficina.

 

El caso especial de la sala COMMS.

La sala COMMS, sala de servidores, sala del rack… (como la quieras llamar) es suficientemente particular como para que sea un concepto de espacio aparte dentro de tu oficina.

Es muy probable que, tengas o no tengas suelo técnico en tu oficina, debas hacer alguna intervención en el suelo de la sala COMMS.

Si no tienes, en la sala COMMS seguramente necesitarás instalarlo por cantidad de instalaciones, o porque tu sistema de climatización de la sala requiera de suelo técnico…

Si lo tienes, es probable que en la sala COMMS debas actuar igualmente, pues suele necesitar una altura de suelo mayor que la estándar (por la cantidad de instalaciones y por el sistema de climatización de la sala), por la sobrecarga de peso que debe soportar, por la resistencia a incendio o por las características de conducción eléctrica que tenga el suelo.

Es cierto que ni siquiera en esa sala tienes la obligación de instalar suelo técnico, pues hay sistemas y diseños que sacan todas las instalaciones por el techo y también puedes climatizar directamente al ambiente…

Hagas lo que hagas, la cuestión es que lo hagas bien.

 

Cada caso es diferente.

Como siempre te decimos, tu caso es tu caso, y es el que a ti te interesa.

Cuando en EASAEDRO hacemos validaciones técnicas de locales, el asunto del suelo técnico es uno de los puntos a mirar, pues como vas viendo, tiene muchas implicaciones respecto al uso del local o de la oficina, y se debe tener en cuenta desde el principio.

Si no lo tienes en cuenta desde el principio, y después incorporas a tu lista de requisitos que necesitas suelo técnico, o que no quieres instalarlo, o que quieres quitarlo, las implicaciones que tiene, y que afectan al diseño del espacio, al trazado de las instalaciones, incluso a los sistemas de instalaciones posibles (o no posibles) en función de ello, pueden no tener una buena solución, o directamente, no tener solución.

Piensa también en los costes asociados a ese tipo de situación.

Si quieres que tratemos tu caso, contacta con nosotros.

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