La terraza para revalorizar tu vivienda en home staging.

Las viviendas con terraza tienen más valor actualmente. Easaedro. Home Staging.
La terraza como revalorización de tu vivienda en home staging (Imagen original base de Garrett Parker)

La terraza ha resurgido como un elemento de valor para la vivienda, especialmente ahora que hemos visto que puede ser que haya que pasar temporadas más largas de lo previsto dentro de la vivienda.

¿Por qué desaparecieron las terrazas de los pisos?

Una manera de identificar de manera aproximada a qué época de construcción pertenece un piso es ver si tiene terraza o no.

Inicialmente, se entendió que los pisos con terraza eran más valiosos, pues permitían a los ocupantes de la vivienda salir al aire libre, aunque vivieran en un bloque en altura.

De hecho, en algunos casos se entendía como una cierta experiencia tener una terraza en un piso alto, por la sensación que daba.

Sin embargo, hubo dos factores fundamentales que hicieron que las terrazas desaparecieran de las viviendas:

Tendencia arquitectónica de eliminar terrazas.

Efectivamente, los arquitectos empezaron a diseñar los edificios bajo criterios muy formalistas, y llegaron a dar prioridad a la forma sobre la funcionalidad.

Así, empezó a ser habitual escuchar a los arquitectos en sus conferencias explicar que ellos no diseñaban terrazas en sus viviendas porque querían conseguir una composición de fachada plana y limpia, y las terrazas con sus barandillas y sus cantos de forjado a la vista les afeaban los planos, pues les parecían viviendas antiguas a la vista.

De modo que empezó a criticarse, dentro del mundillo arquitectónico, a todo aquel que incluyera terrazas en los proyectos de los pisos, llamándole anticuado o diciendo que estaba desfasado y fuera de la cultura del momento.

Además, la creciente regulación, por un lado, que impedía que los arquitectos hicieran lo que quisieran, ya que tenían que cumplir con cada vez más Normativa; y por otro lado, los promotores que obligaban a hacer diseños de planta basados en superficie y número de dormitorios…

…los arquitectos veían que el único elemento en que tenían una cierta libertad de diseño eran las fachadas, y no estuvieron dispuestos (ni dispuestas) a que las terrazas afearan sus planos.

De hecho, como puedes leer en el libro «Tu Casa ya no es solo un dormitorio«, los propios arquitectos son causantes de la denostar las posibilidades de la vivienda, y en el caso de las terrazas, decían aquello de que, quien quiera tomar el aire, que salga a la calle, negando así la posibilidad de hacerlo desde su propia vivienda a los usuarios o propietarios de los pisos que diseñaban.

Realmente, era una manera de centrarse en los planos, y no tanto en el objeto real (la vivienda) ni en las personas que iban a habitarla.

Solo has de dar un paseo por tu ciudad y verás que lo que te estamos diciendo es rigurosamente cierto.

Arañar superficie cerrando terrazas.

Como también se explica en el libro «Tu Casa ya no es solo un Dormitorio«, empezó a decirse en cierto momento que la vivienda no tenía que tener más uso que el de dormir, y que para todo lo demás, lo moderno era ir a la calle o a algún local especializado.

De este modo, se estandarizó la idea de que los pisos podían ser mucho más pequeños de lo que veían siendo hasta entonces, ya que los propios arquitectos animaban a las personas a que pasasen poco tiempo en sus casas, y que salieran para hacer cualquier cosa que quisieran hacer.

Esto, aparte de crear una tiranía de la localización en la cual las viviendas dejaron de tener valor por sí mismas, y toda la atención se centraba en su ubicación y en los servicios que tuviera cercanos, también se tradujo en pisos muy pequeños, la conocida vivienda mínima.

Esto fue tanto así, que ya empezó a ser un problema, porque las viviendas eran demasiado escasas de espacio, y el programa de necesidades no se cumplía.

Viviendas que no tenía espacio ni para tender la ropa cuando se lavava, aduciendo que existían unas máquinas secadoras que hacían innecesarios los tendederos (aunque luego las secadoras necesitaran un espacio, tuvieran un consumo eléctrico importante y, sobre todo, tenían que estar comunicadas con el exterior, lo que hacía su instalación muy complicada en muchos casos, coste de la secadora aparte, claro está), incluso las cocinas, que se incorporaban al espacio del salón/estar…

…y las terrazas.

Ante la carencia de superficie, muchas personas tomaron la iniciativa de prescindir de su terraza, y la cerraron añadiéndola al salón/estar de su piso.

De esta manera, hacían su salón un poco más grande, y en ese momento les pareció más necesario que disponer de una terraza.

La vuelta de las terrazas a los pisos.

Pero resulta que hay quienes empiezan a exigir a su vivienda que les sirva para algo más que para dormir, ya que quieren realizar más actividades (quieren poder hacer ejercicio, o tender la ropa sin tener secadora, o trabajar desde casa…) y se encuentran con que muchas viviendas del mercado no se lo permiten.

El pasar más tiempo en casa implica que se da más valor a poder salir a una terraza y poder cenar en verano, o tomarse algo, o simplemente salir a tomar el aire en una silla, en tu casa.

Todo esto se ha visto acelerado con el confinamiento obligatorio de 2020 a causa de la pandemia que ha hecho que muchos gobiernos de países hayan decretado que no se pudiera salir de la vivienda (salvo para algunas actividades, como ir a la compra, al médico, a la farmacia, etc.), y muchas personas se han encontrado con que han estado dentro de su piso durante varias semanas, varios meses…

…y entonces se ha prestado atención a que una terraza puede hacer más llevadero el confinamiento.

Pero no se trata solo de las circunstancias especiales sanitarias de 2020, sino de que, habitualmente, un piso con terraza permite una libertad mayor al usuario que un piso que no la tiene.

La terraza revaloriza la vivienda.

Si hablamos de home staging, está siendo cada vez más evidente que un piso con terraza vale más que un piso sin terraza.

Por tanto, es un elemento a poner en valor, si se tiene.

Y si se tiene cerrada, tal vez sea el momento de recuperarla como estaba en origen, siempre y cuando sea constructivamente y normativamente posible.

Cuidado, hacer una terraza si el piso nunca la ha tenido puede ser constructivamente inviable, por problemas de seguridad constructiva y estructural.

Pero si el piso la tiene o puede recuperarse, el ponerla en valor va a ayudar a que se venda mejor o se alquile mejor.

La terraza y su diseño están regulados por las Normas.

Para terminar, cabe mencionar que las terrazas están en las fachadas de los edificios, y por ello suelen estar sujetas a Normas de uniformidad, derivadas muchas veces del proyecto original del edificio, y otras veces, de las normas urbanísticas.

Por ejemplo, si la barandilla de tu terraza está deteriorada, es probable que no tengas mucha libertad de cambio, y que prácticamente lo único que puedas hacer sea restaurarla o poner una igual que la que cambias.

Si, por ejemplo, tienes una barandilla con barrotes metálicos verticales, y quieres cambiarla por una de vidrio (ojo, no cualquier vidrio vale para una barandilla de una terraza), o un peto de fábrica (cuidado con el peso y con la resistencia a empujes laterales)… es probable que no puedas, ya que la estética de tu terraza quedaría diferente a las de tus vecinos y no te lo permita ni la autoridad pública competente, ni la comunidad de vecinos.

Has de informarte bien al respecto antes de hacer nada.

Share