Diseño de oficinas para espacios de trabajo útiles.

Diseño de Oficinas-Easaedro

El diseño de oficinas es fundamental para que tengas un espacio de trabajo que te sirva

Cuando estás pensando en adecuar tu oficina o en abrir una nueva, es el momento en que has de plantearte cómo va a ser ese nuevo espacio de trabajo.

Entender qué es realmente el diseño y cómo influye en tu proyecto de oficinas es realmente importante para que acabes conduciendo el proceso hacia el éxito.

Diseño de oficinas y oficinas de diseño.

Cuando se habla de oficinas de diseño generalmente se está haciendo referencia a oficinas que tienen una carga formal y de imagen muy potente.

Lo habitual es entender que el aspecto de una oficina de diseño tiende a formas puras, grandes planos vacíos, aristas claras y marcadas, iluminación indirecta, colores neutros (blanco, en general)… aunque también puede referirse a situaciones opuestas, en las que las superficies suaves y las formas curvas son las predominantes…

Pero, en cualquier caso, tiene una connotación formal.

Tanto es así que muchas veces verás que se refieren al este concepto en términos despectivos, dando a entender que son oficinas poco útiles y que están diseñadas para quedar bien en las fotografías, y además que solo son tan bonitas antes de ser habitadas, cuando las mesas están vacías, y todo está limpio y colocado.

Es una expresión que, además, suele unirse a un concepto de “oficina cara”.

No solo eso, sino que muchas veces verás que se trata en tono sarcástico: “es una oficina vacía, pero como es de diseño, es muy cara”.

Como ya hemos explicado en algún otro artículo, esto es, simplemente, no entender lo que es el diseño.

 

El diseño de tu espacio de trabajo no es solo apariencia.

Ya que estamos intentando hacer ver que el diseño real no es algo que tenga que ver solo con la apariencia de tu espacio de trabajo, vamos a hacer también un esfuerzo por omitir la palabra “estética”, por un motivo similar.

La Estética es mucho más que “que quede bonito”, pero no vamos a entrar aquí a explicar esta disciplina en profundidad, de modo que hablaremos, en su lugar, de términos más correctos en nuestro contexto, como “apariencia”.

El diseño es mucho más.

¿Te imaginas una cuchara con un orificio en el centro?

¿Te parecería bonita, original?

Puede que sí.

Sin embargo ¿qué tal te comerías la sopa con esa cuchara?

En caldo de la sopa se colaría por el orificio y no te lo podrías comer.

La cuchara no te serviría para comerte la sopa.

La cuchara estaría mal diseñada.

Las cucharas tienen una forma de cuenco curvado para que el caldo no se te caiga, y tienen un mango para que no te mojes los dedos cuando la cargues de sopa en el plato, para que no te quemes, etc.

Dentro de eso, hay muchísimas variantes de cómo puedes diseñar una cuchara: sal al mercado y verás la gran variedad formal que hay, pero siempre respetando su esencia.

En las oficinas ocurre algo parecido, se deben diseñar para lo que sean, no solo hacer que queden bien en fotografías de tendencias.

¿Los usuarios de la oficina comen allí, o se van a comer a otro sitio?

¿Trabajáis con ordenadores de sobremesa, con portátiles, con tablets, con papel…?

¿Qué necesidad de salas de reuniones tenéis?

¿Necesitáis despachos o no?

 

A veces te toca no ir con la corriente.

Nos pasa a menudo.

Nuestros clientes sienten una especie de obligación de diseñar su oficina de una determinada manera en el momento en que se encuentran, según lo que les han dicho que es “lo que se lleva”.

De hecho, verás que muchas veces te van a decir que tu modelo de oficina “ha muerto”, “ya no funciona”, “es cosa del pasado”, etc.

Pero llegamos nosotros y te decimos que no hagas caso de ese tipo de afirmaciones, porque lo que importa es tu caso específico.

Ya se ha demostrado que aquellos que quitaron los despachos de sus oficinas y que lo convirtieron todo en “open space” porque era la tendencia, cometieron un costoso error que ahora tienen que reparar.

Aquellos que lo hicieron porque respondía a su esquema de actuación y necesidades, acertaron.

En Easaedro nos encontramos, por este motivo, porque analizamos tu caso, con que hay quienes inicialmente se extrañan, porque piensan que vamos a llegar imponiendo un tipo de diseño según la tendencia del momento, y sin embargo, en vez de eso, diseñamos.

 

La forma sigue a la función.

En la arquitectura y el diseño, la expresión “la forma sigue a la función” se utiliza desde hace ya mucho tiempo, y sin embargo ha sido también motivo de que se haya llegado a decir que hay que elegir entre funcional o bonito.

Como hemos visto, no es así.

 

La función puede no ser evidente, ni maquinal.

Cuando se habla de diseñar oficinas funcionales, rápidamente viene a la mente esa idea de “fábrica”, de espacio donde los trabajadores están mecánicamente realizando una labor, sin apartar la vista del ordenador, todo en tonos grises, en silencio, etc.

Pero las oficinas tienen múltiples funciones, y los espacios dentro de las oficinas también pueden tenerlos.

Por ejemplo: ¿para qué sirve el espacio de Recepción en tu oficina?

Si lo piensas, verás que tienes que considerar varios aspectos, que pueden ser muy diferentes entre sí.

Seguramente, verás que la Recepción sirve para que las visitas anuncien que han llegado, y alguien avise internamente a la persona receptora de la visita que ya están aquí.

Esto suele llevarte a incluir a una persona que realice esta labor de recepcionista, y a que haya un mueble, un mostrador, que ayude a que todo esto ocurra.

Además, las personas que llegan a la visita es muy probable que tengan que esperar, aunque sean unos minutos, a que su anfitrión pueda recibirles, de modo que el espacio también sirve para esa espera, y seguramente incluirás algún tipo de asiento (sillas, butacas, sofás…) para que se pueda realizar esta función.

Pero hay más funciones.

La recepción es el escaparate de tu oficina al visitante, y por tanto es un lugar ideal para transmitir la imagen que quieras dar de tu empresa a quien llegue.

Para esto también sirve el diseño.

Es más, el diseño también puede llegar a que no tengas espacio de recepción, si es algo acorde con tu centro de trabajo.

Por tanto, descarta esa idea de que “función” es igual que “fábrica”.

 

Diseñar tu oficina sin conocer la Normativa es echar a suertes tu proyecto.

Recalcamos constantemente lo relevante que es que seamos especialistas en espacios de trabajo.

La Normativa aplicable en cada caso tiene una parte que es de obligado cumplimiento, y si no cumples, no podrás tener tu permiso para abrir tu oficina.

Por eso las ideas iniciales, los bocetos, incluso esquemas de espacios desarrollados, han de pasar por el análisis de cumplimiento de las normas que son exigibles en el lugar en el que estás planteando tu proyecto.

Ya te hemos comentado en múltiples ocasiones que la Normativa de los espacios de trabajo es específica, y diferente de otros tipos de espacios (como puedan ser las viviendas o los espacios deportivos), y por eso te recomendamos que te rodees para tu proyecto de especialistas.

Es frecuente, incluso entre profesionales, hacer símiles entre cómo es un edificio de viviendas y las oficinas, pero en muchas ocasiones no es viable, y te puede llevar a que tu proyecto no funcione, incluso que no puedas tener el permiso para abrir tu oficina.

Una cosa es la vivienda, y otra cosa es la oficina: y tienen Normativa muy diferente.

Si te vas a operar de la vista, seguramente no recurrirás a un podólogo, aunque ambos entren en la categoría de “médico”.

¿Y cuando tratas tu proyecto de oficinas, qué vas a hacer?

 

Conclusiones:

El diseño de oficinas es algo mucho más profundo de lo que se muestra habitualmente.

En Easaedro trabajamos cada caso individualmente, analizándolo, y no siguiendo corrientes que meramente tratan la apariencia, y que puede que te resulten perjudiciales (o favorables, pero depende de TU caso específico).

Si te ha parecido interesante este contenido, háznoslo saber, deja tu comentario, compártelo en tus redes sociales…

Y si quieres que te ayudemos con tu proyecto:

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