El espacio de trabajo influye en el engament del empleado.

Conseguiría un Despacho. Una historia acerca de cómo el espacio de trabajo influye en el engagement de los empleados.
Los empleados de una empresa leen el espacio de trabajo (Imagen base original de StartupStockPhotos).

A raíz del lanzamiento del libro «Conseguiría un Despacho«, vamos a comentar cómo el espacio de trabajo tiene una influencia bastante grande sobre el nivel de compromiso de los empleados que trabajan en una empresa.

Los empleados leen mensajes a través del espacio de trabajo.

Tal como se nos describe a lo largo de la historia que se cuenta en el libro, los empleados de una empresa leen mensajes a través del espacio de trabajo.

En primer lugar, y de manera muy especial, leen la jerarquía.

Sea de una manera o de otra, es común que entre los empleados se empleen expresiones del tipo «los de la planta de arriba», o «la del despacho grande», para referirse a personas que están en una cierta posición jerárquica dentro de la compañía.

Y viene de mucho tiempo atrás.

Desde siempre, se ha interpretado claramente que, dentro de una empresa, quien tiene un despacho tiene más jerarquía que quien no lo tiene.

Del mismo modo, quien tiene el despacho más grande tiene más jerarquía, o quien está en la planta de Dirección General, o quien tiene el despacho más cerca del despacho de Dirección General, etc.

Cualquiera que haya trabajado en una empresa sabe la realidad, y la influencia que tiene el lugar en que se encuentre alguien que tenga que solicitar la intervención de otras personas en un trabajo.

Es decir, que si encargas una tarea a algún compañero pero, entre medias, alguien de más jerarquía que tú solicita algo… tu trabajo pasa a la fila, y queda en espera.

No debe ser así, por cierto, pero muchas veces sí es así, de hecho, en el mundo real.

El despacho como elemento aspiracional para el engagement del empleado.

En «Conseguiría un Despacho» se describe perfectamente cómo para un empleado el elemento «Despacho» puede ser algo a lo que aspirar, y esa aspiración encuentra la energía para que ese empleado se esfuerce por hacer méritos suficientes para llegar a ocupar un despacho.

Es decir, el despacho simboliza el éxito dentro de la compañía, y todos los empleados lo leen así.

Por eso, él sabe que cuando le vean en su despacho, o sepan que tiene uno, el respeto hacia su persona y hacia su trabajo se incrementará por parte de los demás.

La comunicación es esencial para que los cambios de espacios no sean perjudiciales.

Dado que los empleados leen el espacio de trabajo, cuando se produce un cambio, y especialmente, cuando se produce un cambio general en la estrategia de la gestión y diseño de los espacios de una empresa, puede tener consecuencias no deseadas en el desempeño de las personas.

Por ejemplo, si para alguien el «despacho» es el símbolo de su meta en la empresa, y es lo que hace que se esfuerce por que su trabajo sea excelente… ¿Qué pasa si la empresa decide que quita los despachos?

¿Qué pasa con las personas que estaban ya en un despacho y, de repente, ya no lo están?

Lo primero que tiende a ocurrir es que el resto de empleados lea un mensaje inmediato (aunque no sea real): le han degradado, ya que antes tenía un despacho y ahora no lo tiene…

Y esa persona puede empezar a ver cómo su puesto en la fila de las tareas pendientes se va hacia atrás, porque ya no le ven como alguien importante en la empresa, aunque contractualmente su nivel jerárquico no haya variado.

Comunicar correctamente a TODA la empresa cuál es la nueva estrategia de espacios de trabajo para que nadie se quede a medias y no se produzcan situaciones que entorpezcan el trabajo ni generen discusiones, es esencial.

Si alguien tiene que pasarse el tiempo explicando a sus compañeros en la empresa que no le han degradado, puede acabar por hartarse y generarse situaciones tensas, o directamente puede ser que se marche a otra empresa en la que se sienta más valorado/a.

Si la comunicación no existe, o solo se restringe a explicarle a la persona que pierde el despacho que eso no significa una degradación, puede haber consecuencias tangibles e intangibles no deseadas en el desempeño, tanto de su trabajo, como en el del resto de los empleados.

Conseguiría un Despacho, una historia acerca del cómo el espacio de trabajo influye en el engagement.

Si te interesa este asunto (muy probablemente sí, te interese), puedes ir a Amazon y allí tienes «Conseguiría un Despacho», escrito por Eduardo Arazola, en versión electrónica descargable de manera inmediata.

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