¿Son los colores de tu oficina cuestión de tendencias de decoración?

Los colores de la decoración de tu oficina pueden ser tendencias o pueden responder a otros criterios

(IMG. Base: Geralt) Los colores con que decoras tu oficina puede ser o no cuestión de tendencia.

Las tendencias en decoración de oficinas y espacios de trabajo suelen incluir recomendaciones acerca de colores y tonos.

Pero debes preguntarte si es algo que te interesa para tu oficina o no.

 

Las teorías del color existen, y se siguen estudiando y aplicando a la decoración.

Seguramente habrás leído y oído hablar acerca de cómo los colores de nuestro entorno influyen en nuestro estado de ánimo y en nuestro nivel de energía.

Es algo que se lleva estudiando mucho tiempo, y tal vez sean las prescripciones que realizó la Gestalt a principios del s.XX, que tanto han dado que hablar.

Parece comprobado que algunos colores inducen a la calma mientras que otros colores favorecen el estrés, y es una teoría que se ha llevado a la práctica en el diseño de algunos tipos de espacios que buscan incidir en este campo, como veremos en unos momentos.

No obstante, vamos a ir hablando aquí de diversos conceptos que se suelen asociar a los colores de un espacio (de trabajo y también de otros tipos), y que veremos que no solo tienen que ver con la base científica de la percepción, sino también con la evolución que han ido teniendo precisamente debido a su uso, como veremos.

 

La base científica de la percepción del color aplicada a la decoración de oficinas.

No vamos a hacer un repaso exhaustivo de todos los principios de la percepción del color, pero sí te daremos algunos rasgos generales para empezar a hablar de ello, que son muy básicos y que probablemente ya conozcas y apliques.

Por ejemplo, colores que inducen a estados nerviosos más activos suelen ser los tonos rojizos, y también aquellos que tienen una carga de tono muy fuerte, colores vivos sean del tono que sea.

Por ejemplo, se dice que el rosa es un color que transmite calma, pero esto varía si hablamos de un rosa pálido o si hablamos de un tono fuerte como el fugsia, que entraría dentro de los que inducen más al estrés.

En general, verás que se te recomiendan tonos azules, verdes, rosas y también tonos grises y pastel, para transmitir calma. También incluso el blanco.

 

La aplicación de la teoría del color ha ido haciendo cambiar su percepción con el tiempo.

Si bien hemos visto que científicamente hay colores que transmiten un cierto efecto sobre nuestro estado de ánimo, la aplicación de estas teorías en los diversos tipos de espacios a lo largo del s.XX y también del s.XXI ha llevado a que puedan llegar a transmitir justamente lo contrario que hace un tiempo.

Te lo mostramos con un ejemplo: el color verde es uno de los que se consideran básicos para inducir un estado de calma.

No solo es algo perceptivo, sino que tiene que ver con la asociación conceptual que tiene el verde con la Naturaleza, la vegetación… que transmiten pensamientos positivos a las personas.

Hay espacios que por su uso inducen un cierto estrés a las personas, y para ello puedes pensar en un hospital.

Cuando estás en un hospital, es muy probable que sea porque te encuentras físicamente mal, y cuando estás en una sala de espera o en una consulta no te sientes especialmente bien, pues además de tus síntomas temes el resultado del diagnóstico y te preocupa también cómo sea el tratamiento que te manden.

Por este motivo, sería realmente desagradable que las paredes de un hospital estuvieran pintadas de rojo o de negro porque, siendo el mismo espacio, se percibiría de una manera muy estresante.

Así que los hospitales suelen estar pintados de verde, en combinación con el blanco, para que los colores ayuden a reducir tu estrés.

Sin embargo, tú sabes que estás en un hospital, y que estás ahí porque no te encuentras físicamente bien, etc.

Así que, con el paso del tiempo, tu mente ha ido asociando el color verde, inicialmente relajante, al hospital, que es un espacio que te estresa.

De modo que hay muchas personas que no pintarían los tabiques de su casa de color verde porque les recuerda a un hospital, y les estresaría.

Tanto es así, que los hospitales han ido diversificando su gama de colores, para evitar este efecto, y ya puedes ver hospitales con tonos azules, grises, etc, buscando evitar ese “efecto hospital” sobre tu estado nervioso.

Como ves, un color que inicialmente (con estudios que lo respaldan) es relajante, con el uso y el paso del tiempo ha adquirido connotaciones estresantes.

 

El color blanco como luminosidad, limpieza, futurismo, y lienzo de fondo.

Si eres estudioso/a de estas cosas, sabrás que el Futurismo como movimiento artístico no hablaba del color blanco, pero aquí usamos este término para referirnos a “la oficina del futuro”.

Los espacios de trabajo completamente en tonos blancos (paredes, suelos, techos, mobiliario…) han sido habituales en las imágenes que se han transmitido de espacios de trabajo muy tecnológicos, que hablaban de la oficina del futuro de la misma forma que se decía que en el año 2000 los coches volarían por las calles de las ciudades, etc.

Pero también es un tono cromático que transmite luminosidad, aunque sea aparente, ya que la luz se transmite bien y también rebota bastante sobre un paramento blanco.

Forma un lienzo uniforme sobre el que poder trabajar con otros colores, con sombras de volúmenes, etc, y también muestra cualquier mancha que haya sobre una superficie, por lo que se suele asociar que si una oficina está pintada de blanco será porque esté limpia, ya que si no, las manchas se verán mucho.

Es un color que se asocia con salas de laboratorios y espacios similares.

 

Los toques de color.

Cuando se habla de este concepto se hace referencia a tener un tono base, y a partir de ahí, generar las excepciones cromáticas en diversos elementos.

Realmente, esto es aplicable a cualquier tono base, pero lo habitual, a lo que estamos más acostumbrados, es a que el tono base sea de los denominados “neutros”, porque favorecen que los toques de color resalten más.

Por eso, no es extraño que haya oficinas que estén pintadas, en general, de blanco o gris, y que tengan elementos puntuales de colores vivos (cuadros, paredes aisladas, pilares…), que evitan la excesiva monotonía de todo pintado de un tono uniforme.

 

El color como percepción de calidad y jerarquía.

Es una realidad que hay colores que se asocian a una mayor jerarquía que otros.

En los proyectos de oficinas, es algo tradicionalmente visible.

Si entras en una oficina en la que hay mesas blancas y mesas negras, lo más probable es que rápidamente asocies las mesas negras a puestos de mayor jerarquía que las blancas: tradicionalmente, los jefes/as han tenido mesas oscuras.

En algunos proyectos de oficinas, la mesa de Dirección es igual que las mesas operativas, y lo único que las distingue es que el color del tablero es más oscuro: con eso puede bastar para que cualquiera entienda al primer vistazo que se trata de una mesa de Dirección (otras veces no se usa este mecanismo, cada caso es único, como siempre te decimos).

 

Sí, pero ¿qué pasa con los colores corporativos de la empresa en la decoración de sus oficinas?

Es probable que según fueras leyendo los párrafos anteriores fueras pensando al mismo tiempo que sí, que todo eso está muy bien, pero que tu empresa tiene un cierto color corporativo y sientes que tienes la obligación de que esté presente en tu espacio de trabajo.

Se trata de un tema muy, muy complejo, con muchas variables, demasiadas para un sencillo artículo, pero vamos a comentarte cuestiones generales.

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Los libros de estilo corporativos afrontan parte del problema.

Si tu empresa dispone de un libro de estilo corporativo, puede contener claves para que tu espacio de trabajo sea a la par agradable y trasmita imagen corporativa.

 

¿Qué ocurre si el color corporativo no es adecuado para un espacio de trabajo?

Nos hemos encontrado con situaciones en las que nuestro cliente tiene un color corporativo muy potente, tanto que no sería adecuado para una oficina porque transmitiría mucho estrés.

Una posible solución puede estar en los libros corporativos de estilo, que a veces explican las combinaciones de colores que admiten como válidas para sus oficinas.

Estos libros han de estudiarse con detenimiento, porque suelen decir lo que se puede hacer y también lo que no, especialmente cuando se trata de la aparición del logotipo de la empresa.

Pero si el libro de estilo corporativo no da la solución, la puedes tomar tú: el hecho de que tu empresa tenga un color corporativo no implica que tengas que pintar toda tu oficina de ese color.

Cuando los diseñadores del logotipo establecieron su color, lo hicieron (casi seguro) pensando en su relevancia para el propio logotipo, y tal vez para otros elementos como las tarjetas de visita, carpetillas, etc.

Pero no en el color general de la oficina.

Si esto fuera así, no tendría sentido haberte hablado tanto de la ciencia del color en este artículo, directamente pintarías tu oficina del color del logo y ya está, pero las cosas no son así, afortunadamente para algunos casos.

Lo que sí tienes que tener en cuenta es que ese color corporativo existe, y que ayudará a transmitir que te encuentras en una oficina de esa empresa, si es que así se quiere.

A veces, las empresas priman transmitir otros valores por encima del color corporativo: por ejemplo, pueden estar hechas de elementos reciclados, o tener mucha vegetación interior (para transmitir sus valores de apoyo al reciclaje, la ecología, etc), y no prestar atención a su color corporativo.

Pero es habitual que los “toques de color” sean coherentes son el logo.

Así, si tu color corporativo es el rojo (por ejemplo), no sería necesario que toda la oficina estuviera pintada de rojo.

Nosotros hemos usado todo tipo de recursos, más o menos sutiles, para estas situaciones.

En algunos casos hemos usado el color del tapizado del asiento o del respaldo de las sillas (no de la silla entera) para dar ese toque de color corporativo.

Otras veces hemos puesto un pavimento en losetas de color base uniforme (por ejemplo, gris) y hemos intercalado algunas losetas del color corporativo (transmite el mensaje de que es una oficina de esa empresa, pero no es como poner todo el pavimento, por ejemplo, de color rojo).

En otras ocasiones, el color corporativo se ha reservado a la pared de fondo de la recepción, o también a pintar alguna pared de las salas de reuniones (no todas las paredes, solo una) de ese color corporativo, y también puedes reservarlo solamente para los pilares…

El mismo mecanismo del pavimento lo puedes usar para los vinilos de las mamparas de vidrio: puedes hacer un diseño con un tono general gris “al ácido”, e intercalar algún elemento (una línea, algún cuadrado o alguna forma geométrica, o el nombre de la sala…) del color corporativo.

 

El color corporativo importa en un proyecto de espacio de oficina.

Con todo lo dicho, esperamos que haya quedado claro que los colores en la decoración de las oficinas de una empresa tienen condicionantes que no tienen otros tipos de espacios, y el color corporativo es uno de ellos.

¿No te parece lógico?

Imagina que pintas toda tu oficina de blanco o de gris, o de un color neutro, y decides que vas a dar un toque de color pintando la pared de la sala de juntas de un tono distinto.

¿Qué color vas a usar, uno que sea tendencia de moda o el color corporativo de la empresa?

 

La incorporación de los colores de tendencia al diseño y la decoración de tu oficina son una decisión tuya.

Esto es MUY IMPORTANTE.

Los proyectos de oficinas se valen de herramientas como el uso del color para transmitir unas ciertas sensaciones, tanto a los visitantes como a los trabajadores de esa empresa.

Pero los valores que se quieran transmitir los eliges TÚ.

Puede que no sea tan fácil, y podemos ayudarte con esta tarea, pero al final has de ser TÚ quien decida qué quiere transmitir con su espacio de trabajo.

A veces, las ideas que quieres transmitir están en un plano abstracto y conceptualmente más difícil de entender a la vista del espacio diseñado, pero eso no quiere decir que no los transmitas, si así lo quieres.

Nos hemos enfrentado a proyectos en los que los colores corporativos no tenían ninguna importancia para la empresa, y lo que quería era transmitir otro tipo de valores; y a casos contrarios.

Por ejemplo, si quieres transmitir que tu oficina es un lugar desenfadado, los colores vivos suelen ayudar, mientras que si quieres transmitir clasicismo irás a acabados de maderas (tal vez oscuras)…

Algo que supone un reto es cuando las empresas multinacionales quieren hacer relevante el lugar específico en el que abren su oficina, pero a la par quieren que se sepa en todo momento que ese espacio de trabajo pertenece a esa compañía.

Así, sus oficinas deben ser distintas en los diferentes países (y se debe entender en qué país está cada oficina), pero a la par no debe hacer duda de que es un espacio de esa empresa.

También hay empresas que optan por ignorar hacer referencia al lugar, y se centran en que se entienda que es una oficina de esa empresa, y esté donde esté se hacen casi iguales.

Pero también, como te decíamos antes, hay quienes optan por conceptos no tan directos: por ejemplo, hay quienes quieren que los despachos y las salas de sus oficinas tengan las paredes de vidrio porque asocian la transparencia del vidrio al concepto de transparencia de su actividad; del mismo modo hay quienes quieren que la pared de su despacho sea de vidrio para poder controlar a sus trabajadores desde allí.

Es una pared de vidrio, en ambos casos, pero por motivos e intenciones muy diferentes.

Como ves, es una cuestión de decisión, de lo que se quiere transmitir.

 

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