Qué es y cómo se logra el aislamiento acústico en oficinas.

 

El aislamiento acústico en oficinas es clave para el Facility Management. Cómo lograrlo.

El aislamiento acústico en Facility Management es ignorado y discutido en fase de proyecto, y muy requerido en fase de uso. (IMG. Base de Open Clip Arts – Vector)

El sonido es uno de los componentes físicos que se encuentran en el espacio de trabajo.

En general, es uno de los grandes olvidados en la fase de proyecto, y no solo por los técnicos que redactan los proyectos, sino, fundamentalmente, por los clientes finales, usuarios de los espacios.

Sin embargo, una vez llega la fase de uso de la oficina, se convierte en uno de los temas principales de discusión.

Empecemos por hablar del sonido en uno de sus aspectos más demandados: el aislamiento.

La acústica de tu oficina no se reduce al aislamiento: es solo una parte a considerar.

Antes de nada, tenemos que tener claro en qué consiste el aislamiento acústico: en evitar que el sonido pase de un lugar a otro.

Comenzamos con esta aclaración porque es muy habitual que se te hable de elementos acústicos de una oficina relativos a otros aspectos del sonido, fundamentalmente a la reverberación, como si fueran aislantes.

La mayor parte de los elementos que se llaman “acústicos” no están diseñados para el aislamiento (paneles acústicos, techos acústicos, etc…), sino para evitar el eco dentro de los espacios.

 

El sonido pasa de un espacio a otro por donde puede.

Parece algo tan lógico que te puedes preguntar por qué es necesario mencionarlo, pero la realidad es que esto se olvida tantas veces, que es fundamental recordarlo.

Imagina que un despacho se empieza a llenar de agua, y que su nivel va subiendo hasta el techo.

¿Se saldrá el agua?

Probablemente sí.

Pero ¿por dónde?

Pues saldrá por donde pueda.

Puede ser que revienten las paredes y salga en tromba, o que se salga por la junta del cerco de la puerta, o por debajo de la puerta, o por encima del falso techo, o por debajo del suelo técnico (si lo hay, claro está), incluso puede ser que se filtre a través de las paredes sin necesidad de romperlas…

Pues con el sonido pasa algo similar.

Cuando un sonido se genera en un espacio, pasará a otro espacio por donde encuentre un camino para hacerlo.

¿Tenemos una base bien asentada?

Pues vamos a ver un poco más de detalle.

 

Los dos grandes focos de atención en el aislamiento acústico.

En general, podemos dividir los focos de atención referentes al aislamiento acústico en 2 grandes grupos:

  1. A través de los materiales
  2. Los puentes acústicos

Vamos a ver:

 

La transmisión del sonido a través de los materiales.

El sonido que se genera dentro de un despacho puede llegar al exterior del mismo directamente a través de la pared.

Hay diversas magnitudes para medir diferentes aspectos del sonido, y si bien no se trata de una unidad de medida sino de una relación entre situaciones físicas, vamos a hablar de decibelios para entendernos entre sonidos de diferentes intensidades.

Los materiales tienen unas ciertas propiedades de aislamiento acústico, una transmitancia acústica, que indica la cantidad de sonido que van reteniendo según las ondas lo van atravesando, por lo que, al hablar de un elemento, empezamos a ver que hay más de una cuestión a considerar:

Por un lado, las características acústicas del propio material (hay materiales más aislantes que otros).

Por otro lado, importa el espesor del elemento, ya que el sonido “se va quedando atrancado” según va a atravesando la pared, el techo o el suelo, y a mayor recorrido, más cantidad de sonido se queda retenido.

 

Una cosa es el material, y otra cosa es un elemento arquitectónico constructivo compuesto de varios materiales.

El asunto va haciéndose más complejo.

No solo importa el comportamiento de un material ante el paso del sonido, sino también su espesor…

Pero los elementos constructivos suelen estar compuestos por varias capas de diferentes materiales, incluido el aire.

Piensa en una pared, que puede tener diversas configuraciones de materiales cerámicos, yeso, cemento, cámaras de aire, poliestireno, lana de roca, etc…

Por tanto, un tabique que tenga un rasillón de ladrillo, una cámara de aire de 4cm, otro rasillón y una capa de 2cm de yeso a cada lado, tendrá unas características aislantes diferentes de otro tabique que tenga medio pie de ladrillo, 4cm de poliestireno expandido, un rasillón y 2cm de yeso a cada lado…

En oficinas, dada la necesidad de flexibilidad en la distribución y la velocidad de construcción interior, los tabiques vienen a realizarse de 3 tipos fundamentales:

  • Yeso laminado:
    • Compuestos por una o varias placas de yeso laminado a cada lado de una estructura metálica que genera una cámara de aire, que se puede rellenar con un material aislante.
  • Vidrio:
    • Con una gran variedad de configuraciones y disposiciones, tanto en el tipo de vidrio como en su sistema de montaje y de fijación.
  • Tableros de madera o componentes de madera:
    • Lo más común no es utilizar la madera maciza, sino tableros de partículas (aglomerados, MDF…) que se revisten de melamina, estratificados, o incluso de hoja de madera natural…
      • Pueden ser más artesanales (de carpintero, que suelen tener la estructura portante también de listones de madera), o más idustrializados (mamparas comerciales, que suelen tener la estructura portante metálica).
        • Habitualmente se componen de 2 hojas, dejando un interior estructural vacío (aire) o relleno de material aislante.

En los casos en que se trata de sistemas más industrializados, es más probable disponer de fichas técnicas por parte de los fabricantes y de las entidades certificadoras que nos permiten conocer las características de aislamiento acústico de cada configuración.

 

La realidad de una oficina: los puentes acústicos.

Incluso hay muchos técnicos dedicados al mundo de la oficina que le dan una credibilidad a las fichas de los materiales y los sistemas en materia de aislamiento acústico, que piensan que con ello han resuelto los problemas en la oficina.

Sin embargo, cuando tienen la oficina ya terminada, se encuentran con que se puede oír más de lo que esperaban en sitios en los que no lo esperaban.

¿Qué ha pasado?

Como decíamos antes, el sonido pasa por donde puede, y si no puede a través de la pared, buscará otros puntos por los que salir.

Son los (al mismo tiempo) temidos y olvidados puentes acústicos.

Imagina un despacho con una pared muy gruesa y muy aislante… con la puerta abierta.

¿Podrás oír lo que pasa dentro?

Probablemente, sí.

¿Por qué?

Porque el sonido, que no puede atravesar fácilmente la pared, busca otro sitio por el que salir, y ha encontrado una puerta abierta.

Pues ahora empieza a realizar el mismo razonamiento con huecos cada vez menos perceptibles.

Puede ser que la puerta esté cerrada, pero que la hoja de la puerta no sea ni tan gruesa ni tan aislante como la pared, permitiendo que el sonido la atraviese.

Puede ser que la hoja de la puerta sea aislante, pero el sonido se escape por las juntas del cerco, o tal vez por debajo de la puerta…

En una oficina hay falsos techos, conductos de climatización que atraviesan varios espacios (excelentes para conducir el sonido de un sitio a otro), remates de tabiquería con fachadas de muro cortina que tienen movimientos estructurales necesarios, etc.

Pues cada uno de ellos es un potencial puente acústico por el que el sonido cruza de un lugar a otro.

 

¿Cómo logras incrementar el aislamiento frente a los puentes acústicos?

Cortándolos.

Si el sonido se te escapa por una junta, la tapas.

Si es por un agujero, lo tapas.

Y así, vas cortando cada puente acústico, hasta que consigues contener el sonido donde quieres.

 

El problema presupuestario del aislamiento acústico.

El aislamiento acústico cuesta dinero.

Materiales con baja transmitancia, elementos que cortan los puentes acústicos, como barreras fónicas, mantas acústicas, rellenos aislantes, tapajuntas, sellados, puertas aislantes… todo ello cuesta dinero.

En general, como Facility Manager, te puedes encontrar con que el mismo Stakeholder que te requiere un gran aislamiento acústico no está dispuesto a pagarlo, y suele ser el usuario de la oficina, el cliente final.

Sobre todo, esta restricción económica se te plantea en fase de proyecto, cuando explicas a tu cliente interno que hacer una sala nueva requiere de una cantidad de dinero (frecuentemente más elevada de la que esperaban), y que una parte de ese dinero ha de destinarse a elementos que aumenten el aislamiento acústico de la sala.

En esa fase, es muy probable que te digan que la acústica no es importante.

El problema será cuando comiencen a usar la sala (sin un tratamiento acústico adecuado) y entonces te acusen de haberla construido mal, y se quejen de que no se puede usar porque “se oye todo”…

Bienvenido/a al Facility Management REAL.

 

El problema físico: el sonido se propaga por el aire.

Es cierto que el aire se puede utilizar para lograr que los materiales en sí sean más aislantes, como ocurre con las mantas, las fibras o los aislantes celulares, que se valen de la inserción de aire en su interior para retener más el paso del sonido.

Sin embargo, en condiciones ambientales normales, si te dejas la puerta abierta, el sonido se propaga por el aire.

Si quieres aislar completamente una sala del exterior, lo haces evitando, entre otras cosas, el intercambio de aire con el exterior: cuidado con esto.

Vamos con otra afirmación de esas claras: el aire es necesario para respirar.

Pero no solo lo necesitan las personas, sino también las instalaciones.

La instalación de climatización y también la de ventilación, que hacen circular y recircular el aire… y a la inversa, si el aire no puede circular, las máquinas se bloquean.

Puede ocurrir que la conexión con el aire exterior no sea entre espacios contiguos, sino que haya conexiones con espacios más alejados, generalmente mediante instalaciones mecánicas.

Por tanto, la ventilación y la insonorización de los espacios requieren de medidas contrapuestas, y esto es algo que no debes olvidar, porque vas a querer las dos, y no es factible llegar a altos niveles de ambas, porque son contrarias entre sí.

Una vez más, bienvenido/a al Facility Management REAL.

 

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